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#757 - De Silent Spring A La Revolución Científica, Parte 1, 27-Nov-2002

[Este ensayo apareció por primera vez en la revista SAN FRANCISCO
MEDICINE de noviembre de 2002. Vaya a http://www.sfms.org/sfm/ para ver
otros artículos importantes. En el texto hemos agregado notas
explicativas en corchetes, y los subtítulos también fueron agregados.
Para obtener documentos y discusiones adicionales relacionados con
estos temas, vaya a http://www.OurStolenFuture.org y
http://www.ProtectingOurHealth.org. -Peter Montague, editor.]

Por John Peterson Myers*

Hace cuatro décadas, en SILENT SPRING, Rachel Carson estructuró un
tejido de evidencias que sugerían que partes de la revolución química
moderna estaban teniendo consecuencias no buscadas, socavando la salud
humana y de los animales silvestres de maneras inesperadas [1]. En
aquel momento ése tejido era más un encaje chantillí que una alfombra
afgana, con el diseño científico definido tanto por los hoyos como por
las fibras de evidencias que se conectaban.

Sin embargo, su tesis fue convincente. Dio inicio al movimiento
ambientalista moderno. Estimuló la formación de una nueva rama del
gobierno enfocada en los impactos ambientales. Llevó a las
prohibiciones del DDT y, desde entonces, de una gran cantidad de otros
químicos. Más recientemente estimuló en 2001 un tratado mundial, la
Convención de Estocolmo, que exige la terminación y eliminación de doce
contaminantes orgánicos persistentes. Y obligó a formular nuevas
preguntas científicas acerca de las relaciones entre la contaminación y
la salud.

Estamos en medio de una revolución científica

Ahora, cuatro décadas después, estamos en medio de la revolución
científica que su trabajo ayudó a fomentar. La revolución surge de los
descubrimientos científicos que establecieron que muchos químicos -
tanto los del mundo natural como los sintetizados en los laboratorios-
afectan los sistemas de mensajes bioquímicos que dirigen el desarrollo
biológico de plantas y animales, incluyendo los seres humanos [2, 3].

Los químicos pueden perturbar las señales biológicas

Virtualmente todo desarrollo biológico está bajo el control de varios
sistemas de mensajes bioquímicos involucrados en la cadena de eventos
que llevan a la activación y expresión de los genes. Las hormonas y los
factores de crecimiento, entre otros, son elementos claves de estos
sistemas de mensajes. El desarrollo normal y sano depende de la
iniciación exitosa de las instrucciones genéticas por las hormonas y
los factores de crecimiento, entre otros, los cuales son elementos
claves en estos sistemas de mensajes. El bloqueo puede causar efectos
inmediatos, que van desde los impactos teratológicos [defectos de
nacimiento] conspicuos hasta las discapacidades funcionales discretas
que pueden no ser evidentes hasta décadas después de la exposición.

Ahora las investigaciones demuestran que una amplia gama de químicos
puede bloquear estos mensajes sin perjudicar a los genes en sí. Gran
parte de la atención se ha centrado en el bloqueo de las señales
hormonales, lo que se ha conocido como bloqueo endocrino [4].

Los químicos pueden perjudicar el crecimiento y el desarrollo

La investigación de la perturbación del desarrollo floreció durante la
década pasada debido a investigaciones financiadas por los gobiernos
europeos, japonés y norteamericanos. Casi cada semana se publican
nuevos resultados en revistas como ENVIRONMENTAL HEALTH PERSPECTIVES,
HUMAN REPRODUCTION, TOXICOLOGY y ENVIRONMENTAL SCIENCE AND TECHNOLOGY.

Por ejemplo, un estudio publicado en septiembre de 2002 por un grupo de
investigación en los Países Bajos documentó que existen relaciones
entre las variaciones en los niveles de exposición basal a ciertos
químicos organoclorados en el útero y el comportamiento específico del
género en el juego en niños y niñas [5]. Era menos probable que los
niños con niveles de exposición al PCB relativamente altos entraran en
comportamientos de juego típicos de niños; era más probable que las
niñas entraran en comportamientos de juego típicos de niños. Era más
probable que los niños con niveles de dioxina relativamente mayores
entraran en comportamientos de juego más femeninos, al igual que las
niñas.

Estos hallazgos son especialmente notables debido a que los niveles de
exposición no eran tan altos, en lugar de eso representaban variaciones
alrededor de los niveles de fondo comunes en las mujeres europeas.
Además, estos resultados son consistentes con experimentos llevados a
cabo en animales de laboratorio en los que se estudió el impacto de la
exposición en los comportamientos específicos de cada sexo.

El mismo grupo de investigación había publicado recientemente otros
estudios que demuestran el impacto de la exposición en útero en el
desarrollo cognoscitivo y la función del sistema inmune [6, 7, 8]. Sus
innovadores estudios se apoyan en el rastreo detallado del desarrollo
de una cohorte [grupo] de individuos comenzando con las medidas de la
contaminación del suero [sangre] de la madre durante el embarazo,
prestando cuidadosa atención a las variables que tienen el potencial de
confundir los análisis.

Una revolución en las ideas sobre la salud y el medio ambiente

Son innumerables los nuevos resultados semejantes a éstos [9]. Los
mismos están obligando a realizar una serie de cambios conceptuales
sobre la toxicología mientras se integran estos nuevos hallazgos en las
suposiciones antiguas. Estos cambios están resumidos en la Tabla 1. El
texto abajo estudia varios de ellos en mayor detalle.

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Tabla 1. Cambios conceptuales en el pensamiento científico

1. VIEJO: Los niveles de contaminación altos saturan la destoxificación
y otros mecanismos de defensa. NUEVO: Los niveles de contaminación
bajos secuestran el control del desarrollo.

2. VIEJO: La dosis hace el veneno. NUEVO: Son comunes las curvas dosis-
respuesta no monótonas, en las cuales los niveles de exposiciones bajos
tienen efectos que desaparecen a niveles más altos. [Ver el texto para
encontrar el significado de curvas no monótonas.]

3. VIEJO: Sólo importan los niveles de exposición altos. NUEVO: Ha
habido impactos causados por lo que se suponía eran niveles de fondo.

4. VIEJO: Se concentra en los adultos. NUEVO: Los períodos de
crecimiento y desarrollo rápidos (edad prenatal hasta la pubertad) son
los más sensibles a la exposición.

5. VIEJO: Hay un pequeño número de químicos malos. NUEVO: Muchos
químicos que se pensaba eran seguros son biológicamente activos y
capaces de afectar los sistemas de señales.

6. VIEJO: Causa y efecto inmediatos. NUEVO: Son comunes las latencias
largas; la programación del feto puede llevar a enfermedades y
discapacidades décadas después.

7. VIEJO: Estudia los químicos un compuesto a la vez. NUEVO: En la vida
real, las mezclas son la regla. Ellas pueden conllevar a efectos
encontrándose a niveles mucho menores que lo indicado por los
experimentos sencillos con químicos individuales.

8. VIEJO: Se concentra en los fines toxicológicos tradicionales como la
mutagénesis, la carcinogénesis y la muerte celular. NUEVO: Hay una
amplia gama de fines en la salud, incluyendo la disfunción del sistema
inmune (tanto hiper como hipoactiva); los efectos neurológicos,
cognoscitivos y de comportamiento; las disfunciones reproductoras y las
enfermedades crónicas.

9. VIEJO: El trazado uno a uno de cada contaminante a cada enfermedad o
discapacidad. NUEVO: El mismo contaminante puede causar muchos efectos
diferentes, dependiendo de en qué momento del desarrollo ocurre la
exposición y qué señales trastoca. Múltiples contaminantes pueden
causar el mismo fin [efecto], si trastocan el mismo proceso del
desarrollo.

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Efectos descubiertos recientemente causados por las exposiciones de
dosis bajas

La toxicología tradicional se centra en los daños, tales como la muerte
celular, las mutaciones o la genotoxicidad [el daño a los genes] que
ocurren típicamente cuando los mecanismos bioquímicos de defensa
celular están saturados. A niveles de exposición altos, muchos químicos
involucrados en el bloqueo de mensajes son tóxicos de estas maneras
tradicionales. Sin embargo, a niveles de exposición bajos, su impacto
involucra, en esencia, el secuestro del control del desarrollo, sumando
o restando a las señales de control del propio cuerpo a niveles de
exposición sorprendentemente bajos. Un ejemplo vivo reciente es el
descubrimiento de que un herbicida ampliamente usado, la atrazina, hace
que los renacuajos se desarrollen como adultos hermafroditas [adultos
con los órganos sexuales tanto de macho como de hembra en el mismo
individuo] a un nivel de exposición aproximadamente 30.000 veces menor
de lo que había identificado el trabajo toxicológico tradicional como
tóxico para las ranas [10]. El mecanismo parece involucrar el aumento
de la conversión de la testosterona en estrógeno por la aromatasa
durante el desarrollo. [En otras palabras, el herbicida común,
atrazina, parece hacer que más hormona sexual masculina cambie a
hormona sexual femenina, alterando el equilibrio normal de las dos
hormonas, creando así renacuajos individuales con los órganos sexuales
masculinos y femeninos.] Elegantes trabajos teóricos y empíricos
sugieren que, para los sistemas de señalización activados, puede no
haber un umbral por debajo del cual no ocurra ningún efecto [11]. [En
otras palabras, si un químico afecta los sistemas de señalización
hormonal del cuerpo, cualquier cantidad pudiera causar alguna
interferencia; la única dosis "segura" de tal químico sería cero.]

[Continuará en SYMA #758.]

==========

* John Peterson Myers, Ph.D., es coautor de OUR STOLEN FUTURE ("NUESTRO
FUTURO ROBADO") (edición de bolsillo: Plume, 1997; ISBN 0452274141),
Consejero Adjunto para la Fundación de las Naciones Unidas y Miembro de
Número de la organización Commonweal en Bolinas, California. Ver
http://www.OurStolenFuture.org y http://www.ProtectingOurHealth.org.

[1] Carson, Rachel. 1962. SILENT SPRING. Houghton Mifflin.

[2] Cheek, Ann O., Peter M. Vonier, Eva Oberdorster, Bridgette C. Burow
y John A. McLachlan. 1999. Environmental Signaling: A Biological
Context for Endocrine Disruption. ENVIRONMENTAL HEALTH PERSPECTIVES 106
Suppl 1. págs. 5-10.

[3] McLachlan, John A. 2001. Environmental Signaling: What Embryos and
Evolution Teach Us About Endocrine Disrupting Chemicals. ENDOCRINE
REVIEWS 22(3): págs. 319-341.

[4] Colborn, Theo, Dianne Dumanoski y John Peterson Myers. 1996. OUR
STOLEN FUTURE. Dutton.

[5] Vreugdenhil, HJI, FME Slijper, PGH Mulder y N Weisglas-Kuperus
2002. Effects of Perinatal Exposure to PCBs and Dioxins on Play
Behavior in Dutch Children at School Age. ENVIRONMENTAL HEALTH
PERSPECTIVES 110: págs. A593-A598.

[6] Huisman, M, C Koopman-Esseboom, CI Lanting, C G van der Paauw, L GM
Th. Tuinstra, V Fidler, N Weisglas Kuperus, PJJSauer, ER Boersma y BCL
Towen. 1996. Neurological condition in 18-month-old children
perinatally exposed to polychlorinated biphenyls and dioxins. EARLY
HUMAN DEVELOPMENT 43: págs. 165-176.

[7] Koopman-Esseboom, C, N Weisglas-Kuperus, MAJ de Ridder, CG Van der
Paauw, LGM Th Tuinstra, y PJJ Sauer. 1996. Effects of Polychlorinated
Biphenyl/Dioxin Exposure and Feeding Type on Infants' Mental and
Psychomotor Development. PEDIATRICS 97(5): págs. 700-706.

[8] Weisglas-Kuperus, N, S Patandin, GAM Berbers, TCJ Sas, PGH Mulder,
PJJ Sauer y H Hooijkaas. 2000. Immunologic Effects of Background
Exposure to Polychlorinated Biphenyls and Dioxins in Dutch Preschool
Children. ENVIRONMENTAL HEALTH PERSPECTIVES 108: págs. 1203-1207.

[9] Myers, J.P. 2002. http://www.OurStolenFuture.org. [Este sitio web
es un portal electrónico para una amplia gama de investigaciones
originales que surgen respecto al bloqueo de mensajes.]

[10] Hayes, TB, A Collins, M Lee, M Mendoza, N Noriega, AA Stuart, y A
Vonk. 2002. Hermaphroditic, demasculinized frogs after exposure to the
herbicide, atrazine, at low ecologically relevant doses. PROCEEDINGS OF
THE NATIONAL ACADEMY OF SCIENCES (US) 99: págs. 5476-5480.

[11] Sheehan, DM, E Willingham, D Gaylor, JM Bergeron y D Crews. 1999.
No threshold dose for estradiol-induced sex reversal of turtle embryos:
how little is too much? ENVIRONMENTAL HEALTH PERSPECTIVES 107: págs.
155-159.

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