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#642 - Asesinados Activistas de Derechos Indígenas, 17-Mar-1999

Tres activistas estadounidenses de los derechos humanos fueron
asesinados el 5 de marzo en la provincia de Arauca, en el noreste de
Colombia, Suramérica, donde habían viajado por invitación de la etnia
U'wa. Desde 1992, los U'wa han estado atrapados en una lucha a muerte
para proteger sus territorios de las perforaciones petroleras de [la
compañía] Occidental Petroleum de Bakersfield, California. Varias
organizaciones ambientalistas e indígenas de Norteamérica han estado
apoyando a los 8.000 U'wa en su esfuerzo por repeler, por medios
pacíficos, la invasión de los gigantes del petróleo. (Ver
http://uwa.moles.- org/ [omita el guión]).

Ingrid Washinawatok, de 41 años de edad, una [indígena] Menominee de
Keshena, Wisconsin, era una líder indígena muy conocida en los EUA. Era
codirectora de la Red de Mujeres Indígenas (Indigenous Women's
Network), con sede en Rapid City, Dakota del Sur [1]. Ella y sus
compañeros asesinados, Lahe'ena'e Gay, de 39 años, una líder indígena
de Hawai [2], y Terence Freitas, de 24 años, un indígena y biólogo de
California, se encontraban visitando a los U'wa en los Andes para
planificar un sistema educativo que ayude a los U'wa a retener su
cultura en medio de la creciente presión que tienen desde afuera.

Los tres estadounidenses fueron secuestrados a punta de pistola el 25
de febrero cuando manejaban a un aeropuerto de la provincia para
regresar a casa. Ocho días después, el 5 de marzo, sus cuerpos fueron
encontrados atados, con los ojos vendados y acribillados a balazos.
Inicialmente no estaba claro quién había secuestrado a los tres
activistas [3], pero el 10 de marzo las Fuerzas Armadas Revolucionarias
de Colombia (FARC) reconocieron que uno de sus comandantes de campo
había perpetrado el crimen. (Ver http://burn.ucsd.- edu/~farc-
ep/communic.htm; omita el guión). Con 7000 soldados con indumentaria de
batalla, las FARC son el grupo armado más grande combatiendo en guerra
civil contra del gobierno colombiano.

El diario NEW YORK TIMES reportó el 11 de marzo (pág. A10) que Raúl
Reyes, un vocero de las FARC, dijo: "El comandante Gildardo, del 10mo.
Frente de las FARC encontró que habían entrado extraños en la región
indígena U'wa y no tenían autorización de la guerrilla. El improvisó
una investigación, los capturó y los ejecutó sin consultar a sus
superiores". Las FARC se han negado a entregar a los asesinos a las
autoridades colombianas o estadounidenses pero dijeron que
serían "sancionados" en conformidad con el código de justicia
revolucionaria de las FARC. Según el servicio Associated Press, Reyes
dijo que las partes culpables pudieran enfrentar la pena de muerte, y
que las FARC les "pedían perdón a los pueblos indígenas de todo el
mundo" [4].

El escenario de estos asesinatos --el panorama global-- es que los EUA
han agotado sus reservas domésticas de petróleo y ahora están buscando
petróleo en Latinoamérica y en todas partes agresivamente. Como lo
resumió el diario WASHINGTON POST en 1991: "El Gran Petróleo se está
dirigiendo al sur --o al este o al norte, o a todas partes, mientras
sea afuera de los Estados Unidos. Las compañías petroleras más
importantes con sede en los EUA están enviando su capital de
exploración y desarrollo al exterior a un ritmo acelerado. Decenas de
miles de millones de dólares que alguna vez se hubiesen invertido en
perforar pozos o construir refinerías en los Estados Unidos están
siendo destinados a operaciones extranjeras" [5].

En 1992, la compañía Occidental Petroleum formó un consorcio con la
Shell Oil (ver REHW #546) y el gobierno de Colombia. El consorcio
planeaba buscar petróleo en las tierras de los U'wa, un plan que más
tarde la Corte Suprema de Colombia dijo que violaba la constitución que
ese país había adoptado en 1991. Los U'wa se autodenominan "la gente
pensante" y hasta ahora --mediante demandas exitosas, publicidad y
organizando a la oposición en Norteamérica-- ellos se han mostrado más
hábiles que las compañías petroleras y quienes las apoyan en el
gobierno de Colombia. No se han comenzado a realizar perforaciones
petroleras en tierras U'wa, aunque la Occidental Petroleum sigue
insistiendo que intenta comenzar las perforaciones a la primera
oportunidad. Los U'wa han amenazado con un suicidio colectivo si
comienzan las perforaciones.

Además de los U'wa, también están opuestos al desarrollo petrolero tres
grupos revolucionarios individuales que están luchando por derrocar al
gobierno colombiano. Sus técnicas incluyen los secuestros, asesinatos y
el uso frecuente de explosivos potentes --técnicas usadas también por
una serie de gobiernos colombianos apoyados por los EUA [6].

La Red de Mujeres Indígenas (Indigenous Women's Network) emitió una
declaración el 8 de marzo, antes de que la dirección de las FARC
reconocieran su responsabilidad por los asesinatos. La declaración
decía, en parte:

"Nosotras, miembros de la Red de Mujeres Indígenas (Indigenous Women's
Network), dirigimos nuestros comentarios al mundo. El 25 de febrero,
fuimos notificadas que nuestra hermana Ingrid Washinawatok, Codirectora
de La Red de Mujeres Indígenas (Indigenous Women's Network) y
Lahe'ena'e Gay y Terence Freitas, otros dos miembros de una delegación
humanitaria que visitaba a los U'wa de Colombia, fueron secuestrados.
Fue al final de su visita que nuestras hermanas y hermano fueron
secuestrados del automóvil en el que viajaban por hombres encapuchados
en ropas de civiles. Los tres [Ingrid Washinawatok, Lahe'ena'e Gay y
Terence Freitas] eran parte de una delegación que había sido invitada
por los U'wa para unirse en oración y solidaridad. El propósito del
viaje era ayudar a los U'wa a establecer un sistema cultural de
educación para sus hijos y apoyar la continuación de su modo
tradicional de vida".

"La mañana del 5 de marzo, la Embajada de los EUA contactó a las
familias de Ingrid, Lahe'ena'e y Terence para informarles que sus
cuerpos habían sido encontrados en Venezuela a unas 30 yardas de la
frontera con Colombia. Se encontraban atados, con los ojos vendados,
golpeados, torturados y con muchos disparos. Fue por las tarjetas de
crédito de Ingrid, que aún tenía consigo, que pudieron ser
identificados tan rápido".

"La Red de Mujeres Indígenas (Indigenous Women's Network), junto con la
Nación Menominee y otras Naciones Indígenas, hace un llamado a una
acción judicial contra los responsables y a una investigación respecto
a las acciones del Departamento de Estado de los EUA en relación a este
incidente. Nosotros creemos que el Departamento de Estado de los EUA
desestabilizó las negociaciones y por último le costó las vidas a
nuestras hermanas y hermano, en un posible intento por ganar el apoyo
financiero para las políticas de los EUA en Colombia".

"Nosotras le atribuimos esta afirmación al hecho de que exactamente
durante las negociaciones para la liberación de los tres trabajadores
humanitarios, el Departamento de Estado de los EUA entregó
aproximadamente 230 millones de dólares en apoyo militar para la
presunta Guerra Antidrogas en Colombia. Entonces, el gobierno
colombiano atacó y mató a más de 70 miembros de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (FARC) en un ataque orquestado. Nosotras
creemos que estas dos acciones abiertas pudieron haber desestabilizado
cualquier esperanza para la liberación de nuestras hermanas y hermano".

"Los U'wa viven en la provincia de Arauca, en el noreste de Colombia.
Las corporaciones multinacionales de petróleo de los EUA, Occidental
Petroleum y Shell Oil, han venido buscando petróleo en el área conocida
como el bloque Samore, las tierras ancestrales de los U'wa. Se calcula
que estos campos petroleros contienen menos de 1,5 mil millones de
barriles de petróleo, lo que es un suministro de menos de tres meses
para los EUA. Los U'wa han amenazado con cometer un suicidio colectivo
si estas compañías petroleras tienen éxito en sus intentos de
explotación".

"Los oficiales de los gobiernos de los EUA y Colombia fueron rápidos en
echarle la culpa a las fuerzas de la guerrilla de izquierda de las FARC
(Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia). No es el caso establecer
las culpas por medio de las palabras de empleados del gobierno sin
llevar a cabo una investigación. [Este] es un crimen mucho más
complejo".

"La realidad es que tanto la comunidad indígena como el Departamento de
Estado de los EUA han estado involucrados en negociaciones para la
liberación de estos tres trabajadores humanitarios. Apesanahkwat,
Director de la Nación Menominee, estaba activo intentando negociar la
liberación de los prisioneros tan pronto como supo de su captura. 'Yo
envié un comunicado directo a los líderes de las FARC dos días después
de que [Ingrid] fue capturada. Los líderes de las FARC enviaron una
respuesta por correo electrónico la mañana de la muerte de los
prisioneros', dijo Apesanahkwat; 'Ellos nos enviaron saludos como grupo
indígena emparentado, y dijeron que eran optimistas acerca de lograr su
liberación' dijo. Sin embargo, como Apesanahkwat notó, el gobierno de
los EUA envió dinero al gobierno colombiano para armamento cuatro o
cinco días después de los secuestros, sabiendo que aquellas armas
pudieran ser usadas contra los rebeldes que pudieran tener en su poder
a las víctimas de los secuestros, y que estas víctimas bien pudieran
ser ejecutadas como represalia. Setenta rebeldes de las FARC fueron
asesinados en un ataque liderizado por el gobierno justo antes de que
las víctimas de los secuestros fuesen ejecutadas".

"Nosotras, la Red de Mujeres Indígenas (Indigenous Women's Network)
junto con la Nación Menominee estamos llamado a una investigación del
Congreso respecto a las acciones del Departamento de Estado en Colombia
con respecto a este incidente. Nosotras también solicitamos, en nombre
de nuestra hermana Ingrid, que su muerte no sea usada para fines
políticos del Departamento de Estado de los EUA, sino que en vez de
esto, sea reconocida como un crimen, una continuación de las guerras
indígenas..."

"Ingrid y sus compañeros hicieron el sacrificio más grande --dieron sus
vidas-- en la lucha de los Pueblos Indígenas por la obtención de los
derechos humanos. El apoyo del Departamento de Estado aumentará la
militarización de un país que ya tiene las tasas de violencia más altas
en el Hemisferio Occidental, y un estado que continúa la violencia en
contra de los Pueblos Indígenas. Es en contra de la violencia y por la
vida de la gente, y por la tierra que Ingrid y los otros pisaron".

"Ingrid, al igual que sus compañeros, vio la situación de los U'wa como
una parte de la lucha global por la autodeterminación indígena, al
igual que la preservación del ambiente natural. Tiene que entenderse
que las muertes de nuestros tres compañeros tienen una relación directa
con las muchas miles de muertes de aquellos quienes buscan la justicia
humana, no sólo en Colombia, sino en toda Latinoamérica y en otras
partes del mundo".

"Nosotras, quienes trabajamos por la justicia social, tenemos que
asegurar que no haya más repercusiones sobre la comunidad U'wa,
simplemente porque buscó y recibió solidaridad y apoyo internacional de
grupos como el Proyecto Subterráneo (Project Underground)
[www.moles.org/], la Red de Mujeres Indígenas (Indigenous Women's
Network) y el grupo Conservación Cultural Pacífica Internacional
(Pacific Cultural Conservancy International) [2]. La Red de Mujeres
Indígenas (Indigenous Women's Network) y otras [organizaciones] haremos
todo lo posible para ver que se haga justicia y continuaremos la lucha
de Ingrid en su apoyo a los U'wa y a todos aquellos que trabajan por la
justicia social..."

"Como mujeres, nosotras somos las Madres de nuestras Naciones. Nosotras
compartimos la responsabilidad de dar vida, alimentarla y mantenerla --
como la Madre Tierra es la dadora de vida".

"La Red de Mujeres Indígenas (Indigenous Women's Network) está
comprometida a alimentar a nuestros hijos y a plantar la semilla de la
verdad para las generaciones que vienen. Nosotras no queremos repetir
los errores del pasado. Nosotras continuaremos nuestro trabajo para
eliminar la opresión de la colonización y para acabar con las guerras
indígenas..."

--Peter Montague

=====

[1] Hay un sitio web mantenido por la Red Ambiental Indígena
(Indigenous Environmental Network) que contiene información acerca de
estos asesinatos: www.alphacdc.com/ien/colombia.html. La Red de Mujeres
Indígenas (Indigenous Women's Network) mantiene un sitio web en:
www.honorearth.com/iwn/.

[2] Lahe'ena'e Gay era directora del grupo Conservación Cultural
Pacífica Internacional (Pacific Cultural Conservancy International,
PCCI) en Hawai; teléfono (808) 965-8855.

[3] Andrew Jacobs, "3 Kidnapped Americans Killed; Colombian Rebels Are
Suspected," NEW YORK TIMES March 6, 1999, pág. A1. También: Susan
Sachs, "3 Victims in Colombia Defended Indigenous People," NEW YORK
TIMES March 7, 1999, pág. A18; y Larry Rohter, "Executions of 3
Americans in Colombia May Prolong Civil War," NEW YORK TIMES March 7,
1999, pág. A19.

[4] Associated Press, "Colombia Rebels Admit to Killings," March 10,
1999.

[5] Thomas W. Lippman, "Looking for Oil in New Places, American Firms
Go Outside U.S.," WASHINGTON POST December 28, 1991, pág. D1.

[6] Serge F. Kovaleski, "Bombs Close Colombian Oil Pipeline; 32d Attack
This Year Laid to Rebel Group," WASHINGTON POST June 24, 1998, pág.
A25. También: Serge F. Kovaleski, "Violent Attacks by Guerrillas
Undermine Colombia's Oil Boom; Rebels Declare War on Industry, Ambush
Troops Protecting Pipeline," WASHINGTON POST July 27, 1997, pág. A23.

Palabras claves: indígenas; colombia; violencia; industria petrolera;
shell oil; occidental petroleum; latinoamérica; guerras indígenas;

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