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#688 - Idiotizando a los Niños -- Parte 2, 23-Feb-2000

La semana pasada comenzamos esta serie con un reporte que apareció en
1999 en el diario NEW YORK TIMES, el cual decía que los gobiernos
estatales en los E.U.A. se están negando a acatar una ley federal de
1989 que exige que se examine a los niños en relación al envenenamiento
con plomo. Incluso a niveles bajos, el envenenamiento con plomo puede
reducir el coeficiente intelectual de un niño, perjudicar la audición y
detener el crecimiento. La ley federal exige que a todos los niños que
pertenecen al programa de seguro médico Medicaid se les examine
respecto al envenenamiento con plomo a los 12 meses de edad y
nuevamente a los 2 años. El gobierno federal paga los costos de las
evaluaciones y los tratamientos subsiguientes para todos los niños que
estén envenenados. Sin embargo, de acuerdo con un estudio realizado en
1999 por la Oficina General de Contaduría (General Accounting Office,
GAO), un organismo investigador del Congreso, los gobiernos estatales
sencillamente se están negando a acatar la ley. Como resultado de esto,
la GAO dijo que cientos de miles de niños expuestos a niveles de plomo
peligrosamente altos no son evaluados ni tratados, como reportara el
TIMES. (Ver REHW #687).

Estamos buscando una respuesta a la pregunta de "por qué los gobiernos
establecen políticas que continúan envenenando a los niños".

* * *

El envenenamiento con plomo en la infancia no es nada nuevo. Los
reportes médicos de niños envenenados con plomo comenzaron a aparecer
en los E.U.A. en 1914. Para los años 30 estaba apareciendo en las
revistas médicas una avalancha de información acerca del problema [1,
2, 3]. Antes de la primera Guerra Mundial, se había identificado
claramente una fuente obvia del problema: la pintura con base de plomo
aplicada sobre las paredes, los juguetes y los muebles en los hogares
de los niños. El plomo, el metal tóxico gris, suave, forma un excelente
pigmento blanco (al cual se pueden añadir otros colores); y las
pinturas con plomo proporcionan un cubrimiento protector duradero. Sin
embargo, con el paso del tiempo, la pintura con plomo se seca y
comienza a descascararse, a desconcharse y a desintegrarse en un polvo
tóxico. Como resultado de esto, los niños pequeños pueden recoger
fragmentos tóxicos o polvo en sus manos y luego llevárselas a la boca
[4, 5, 6]. A esto frecuentemente le siguen los daños cerebrales.

Mucho antes de la primera Guerra Mundial esta información se comprendía
tan bien que Francia, Bélgica y Austria restringieron el uso de la
pintura con plomo en 1909. Túnez, Grecia y Australia tomaron acción
similar en 1922; el mismo año la Tercera Conferencia Internacional del
Trabajo de la Liga de Naciones (Third International Labor Conference of
the League of Nations) recomendó la prohibición total de la pintura con
plomo para usos en interiores. En 1924, Checoslovaquia restringió el
uso de la pintura con plomo; Gran Bretaña, Suecia y Bélgica hicieron lo
mismo en 1926; España y Yugoslavia en 1931; Cuba en 1934. Estados
Unidos, por el otro lado, no tomó acción sino hasta 1970 [3].

¿Cómo reaccionaron las industrias de la pintura y el plomo frente a la
información de que sus productos estaban envenenando a los niños?
Recientemente, como resultado de una demanda, muchos documentos
internos de las industrias de la pintura y el plomo se volvieron
públicos por primera vez. Dos historiadores, Gerald Markowitz y David
Rosner, resumieron algunos de estos documentos en un extraordinario
artículo sobre la historia del plomo, publicado el mes pasado en la
revista AMERICAN JOURNAL OF PUBLIC HEALTH [3].

Para empezar, los fabricantes de pinturas con plomo reconocieron -al
menos en privado- que el plomo era tóxico. En 1921, Edward J. Cornish,
presidente de la empresa National Lead Company, fabricante de la marca
líder de pintura con base de plomo, le escribió a David Edsall, decano
de la Escuela de Medicina de Harvard, diciendo que, como resultado
de "50 ó 60 años" de experiencia, los fabricantes de pintura estuvieron
de acuerdo en que "el plomo es un veneno cuando entra en el estómago de
un hombre -bien sea si proviene directamente de los depósitos, minas y
fundidoras" [1] o de las formas terminadas del plomo (carbonato de
plomo, óxidos de plomo y sulfato y sulfito de plomo).

Ya en 1897, un fabricante de pintura en la ciudad de Nueva York
anunciaba que "el Esmalte Aspinall NO está hecho con plomo y no es
venenoso" [7].

Dentro de la industria de la pintura había voces de prudencia. En 1914,
el director de la sección científica de la Asociación de Fabricantes de
Pinturas (Paint Manufacturer's Association) predijo que "el
envenenamiento con plomo será eliminado casi por completo" [1] porque
se han desarrollado pinturas "favorables sin plomo" [3]. En verdad, los
substitutos titanio y cinc para los pigmentos de la pintura con plomo
se han vuelto muy fáciles de conseguir durante la última parte del
siglo 19, así que nunca hubo una necesidad imperiosa de los pigmentos
tóxicos con base de plomo. Sin embargo, el plomo era abundante y
rentable y sus víctimas no estaban organizadas.

Al acumularse las malas noticias acerca de la pintura con base de
plomo, las industrias de la pintura y el plomo tomaron la ofensiva
usando imágenes de niños en sus anuncios y promociones de ventas.
Comenzando en 1907, la empresa National Lead Company empezó a
promocionar su pintura blanca con plomo "Dutch Boy White Lead Paint"
usando la imagen de un niño en la etiqueta. Antes de 1920, National
Lead estaba dirigiendo su mercadotecnia y su publicidad explícitamente
a los niños. Un anuncio publicitario de 1918 mostraba a una pequeña
niña comprando "Dutch Boy White Lead Paint". El anuncio recomendaba que
los vendedores de pintura deberían "satisfacer a los niños". El anuncio
preguntaba: "¿Se ha detenido a pensar que los niños de hoy son los
adultos de mañana...?" Un anuncio publicitario de 1920 -titulado "No
olvide a los niños"- sugería que el personal de ventas de pintura
debería darles regalos a los niños que visitaran su tienda de pinturas
acompañados por sus padres. "Los padres aprecian estas pequeñas
atenciones que se les hacen a sus niños", decía el anuncio. En 1924,
National Lead empezó a promocionar el uso de la pintura con base de
plomo en las escuelas públicas.

La Asociación de la Industria del Plomo (Lead Industry Association,
LIA) se formó en 1928 para promover el uso del plomo. En ese momento,
la pintura con base de plomo era la mayor usuaria de plomo, aunque el
plomo en la gasolina estaba aumentando también. Reconociendo el
problema de los niños envenenados, la LIA alegó que estaba exhortando a
los fabricantes de juguetes y muebles a que evitaran la pintura con
base de plomo, pero los fabricantes de juguetes que examinaron sus
productos los encontraron contaminados con pintura con base de plomo.
Alguien estaba mintiendo. Por su parte, National Lead -el líder de la
industria de la pintura con plomo- estaba vendiéndole pintura con base
de plomo a los niños, con energía y dinamismo. Por ejemplo, la compañía
publicó un folleto para niños en 1930, mostrando a Dutch Boy brincando
tomado de la mano con 2 niños, luego mezclando el plomo blanco con
otros colores y pintando paredes y muebles. El folleto contenía este
jingle:

La niña y el niño estaban muy tristes
sus juguetes eran viejos y estaban gastados,
no podían jugar en un lugar así,
la habitación era una vergüenza.
El famoso Dutch Boy Lead
puede hacer brillar esta habitación,
comencemos a pintar en seguida
y verás que el trabajo es sólo un juego.

Otro anuncio mostraba a un bebé gateando que dejaba las huellas de sus
manos sobre una pared pintada. La leyenda decía: "No hay de qué
preocuparse cuando aparecen manchas de huellas o de suciedad sobre una
pared pintada con Dutch Boy plomo blanco". Los historiadores Markowitz
y Rosner observan: "El mensaje explícito era que resultaba fácil
limpiar la pared; el mensaje implícito era que resultaba seguro para
los niños pequeños tocar la madera y las paredes cubiertas con la
pintura de plomo".

Además de usar imágenes de niños para vender la pintura con plomo,
National Lead hizo hincapié en que el plomo era sano. Comenzando en
1923, National Lead hizo publicidad en la revista NATIONAL GEOGRAPHIC
diciendo que "el plomo le ayuda a proteger su salud". A lo largo de la
década de 1920, National Lead hizo publicidad en la revista MODERN
HOSPITAL, llamando a la pintura blanca de plomo "el ayudante del
médico". Los anuncios le aseguraban a los lectores que las paredes
cubiertas con pintura con base de plomo "no se descascaran, no se pelan
y no se desconchan" -una falsedad evidente.

La Asociación de la Industria del Plomo (Lead Industry Association,
LIA) promocionó la pintura con plomo en un folleto de 1930: "La pintura
blanca con plomo se usa ampliamente en los interiores de los hogares".
Las ilustraciones que lo acompañaban mostraban varios interiores de
hogares recién pintados con plomo.

Había advertencias de la misma industria del plomo respecto a tales
prácticas. En 1933, Robert Kehoe, científico médico en jefe de la
empresa Ethyl Corporation (que en ese momento estaba ocupada
proporcionándole millones de toneladas de plomo tóxico a los niños de
la nación por medio de la gasolina) instó en la revista JOURNAL OF THE
AMERICAN MEDICAL ASSOCIATION a "dirigir esfuerzos enérgicos hacia la
eliminación del plomo del medio ambiente [de los niños]". Kehoe se
estaba refiriendo específicamente a la pintura con base de plomo.

Sin embargo, en 1938 la LIA comenzó la "Campaña de promoción del plomo
blanco" en toda la nación, que duró varios años. El propósito de la
campaña era "disipar el miedo o temor" respecto al uso de la pintura
con base de plomo en su hogar. Tres años después, en 1941, el
secretario de la LIA, Felix Wormser, notó que la campaña estaba
ayudando: "A la larga, [la campaña] servirá para disipar la ansiedad
respecto al uso [del plomo]. En cualquier caso, el problema continúa
siendo serio para nuestra industria. Difícilmente transcurre un día sin
que esta oficina le dedique algo de atención al envenenamiento con
plomo", dijo Wormser.

En diciembre de 1943 la revista TIME reportó sobre un estudio médico de
niños envenenados con la pintura con base de plomo usada en los
juguetes, las cunas y los antepechos de las ventanas. El resultado
entre los niños era la reducción permanente del coeficiente
intelectual, con dificultades de aprendizaje.

Felix Wormser, de la LIA, tomó la ofensiva; en respuesta al artículo de
la TIME, Wormser afirmó que nunca se había probado que hubiese una
conexión entre el envenenamiento con plomo en la infancia y el
posterior retardo mental. Durante los siguientes 15 años ésta fue la
posición de la LIA -no se ha probado que los niños que resultan
envenenados con dosis subletales de plomo sufran daños permanentes.

La posición de Wormser era científicamente insostenible en 1941. La
posición de Wormser se caía por su propio peso. Robert Kehoe le informó
al director de la LIA que en su propio trabajo había observado "retardo
mental serio en niños que se habían recuperado del envenenamiento con
plomo". Kehoe alegó que la posición de Wormser no concordaba con los
datos disponibles: "Desafortunadamente para la tesis de Wormser, se han
obtenido resultados comparables [esto es, retardo mental] en casi la
mitad de las zonas de los Estados Unidos donde hay instalaciones que
permiten llevar a cabo investigaciones precisas de esta clase",
escribió Kehoe.

Para la década de 1950, las industrias del plomo y la pintura
reconocieron que sus productos estaban envenenando a los niños y su
defensa tomó un nuevo giro. En su reporte anual de 1959 la LIA notó
que "el envenenamiento con plomo, o la amenaza de éste, significa
muchísima publicidad desfavorable cada año" [8].

"Esto es especialmente cierto", continuaba el reporte de la LIA, "ya
que hoy en día la mayoría de los casos de envenenamiento con plomo
suceden en niños, y toda cosa triste que le sucede a un niño es un
banquete para los editores de los diarios y el público se lo traga. No
importa que sea fundamentalmente un problema de los barrios bajos, un
problema de bienestar público. Es igual, la publicidad nos golpea donde
nos duele" [8], decía el reporte de la LIA, implicando claramente que
DEBERIA importar que sólo los niños de los barrios pobres estaban
siendo envenenados.

Este se convirtió en el argumento principal de la industria del plomo:
el plomo sólo perjudicaba a los niños de los barrios bajos. En 1955, el
director de salud y seguridad de la LIA declaró: "El envenenamiento con
plomo en la infancia es suficientemente común para constituir quizás mi
gran 'dolor de cabeza', siendo esto en parte debido al pronóstico
excesivamente malo en muchos de esos casos, y también debido al hecho
de que el único remedio verdadero está en educar a una categoría de
padres relativamente incapaces de aprender. El nuestro es
principalmente un problema de los barrios bajos". Resumiendo el
argumento de la Asociación de la Industria del Plomo (Lead Industry
Association): el envenenamiento de los niños no se puede remediar
debido a los padres, que viven en los barrios bajos y no pueden ser
educados. En dos palabras, el envenenamiento con plomo es culpa de los
padres.

Más la próxima semana.

--Peter Montague

=====

[1] Richard Rabin, "Warnings Unheeded: A History of Child Lead
Poisoning", AMERICAN JOURNAL OF PUBLIC HEALTH Vol. 79, No. 12 (December
1989), págs. 1668-1674.

[2] John C. Burnham, "Biomedical Communication and the Reaction to the
Queensland [Australia] Childhood Lead Poisoning Cases Elsewhere in the
World", MEDICAL HISTORY Vol. 43 (1999), págs. 155-172.

[3] Gerald Markowitz y David Rosner, "'Cater to the Children': The Role
of the Lead Industry in a Public Health Tragedy, 1900-1955", AMERICAN
JOURNAL OF PUBLIC HEALTH Vol. 90, No. 1 (January 2000), págs. 36-46.

[4] Howard W. Mielke y Patrick L. Reagan, "Soil Is an Important Pathway
of Human Lead Exposure", ENVIRONMENTAL HEALTH PERSPECTIVES Vol. 106
Supplement 1 (February 1998), págs. 217-229.

[5] Bruce P. Lanphear y otros, "The Contribution of Lead-Contaminated
House Dust and Residential Soil to Children's Blood Lead Levels",
ENVIRONMENTAL RESEARCH SECTION A Vol. 79 (1998), págs. 51-68.

[6] Bruce P. Lanphear y otros, "Lead-Contaminated House Dust and Urban
Children's Blood Lead Levels", AMERICAN JOURNAL OF PUBLIC HEALTH Vol.
86, No. 10 (October 1996), págs. 1416-1421.

[7] National Research Council, MEASURING LEAD EXPOSURE IN INFANTS,
CHILDREN AND OTHER SENSITIVE POPULATIONS (Washington, D.C.: National
Academy Press, 1993), pág. 25.

[8] Richard A. Oppel, Jr., "Rhode Island Sues Makers of Lead Paint",
NEW YORK TIMES October 14, 1999, pág. A18.

Palabras claves: plomo; pintura; salud infantil; plomo nacional; lead
industry association; lia;

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