Environmental Health News

What's Working

  • Garden Mosaics projects promote science education while connecting young and old people as they work together in local gardens.
  • Hope Meadows is a planned inter-generational community containing foster and adoptive parents, children, and senior citizens
  • In August 2002, the Los Angeles Unified School District (LAUSD) Board voted to ban soft drinks from all of the district’s schools

#699 - La Libertad de Asociación -- Parte 3, 31-May-2000

[En esta serie estamos explorando la "libertad de asociación", la cual
se le sigue negando a los trabajadores en los E.U.A. a pesar de que
está reconocida como un derecho humano fundamental en la Declaración
Universal de Derechos humanos, que los E.U.A. firmaron en 1948. La
semana pasada vimos que quienes elaboraron la Constitución en 1787
insertaron en la misma la "cláusula comercial" y la "cláusula
contractual" para consolidar el poder de la clase propietaria en la
joven república. Esta semana comenzamos a ver de qué manera estas
características de la Constitución consolidan el poder de la
corporación hoy en día. -P.M.]

Por Peter Kellman*

La Primera Enmienda

Para lograr que la Constitución fuese ratificada por los diferentes
estados, quienes la elaboraron prometieron que apoyarían enmendarla
para aplacar las muchas quejas expresadas en contra de ésta. La
aprobación de la Primera Enmienda en 1791, que garantiza la libertad de
expresión y reunión, fue anunciada como un gran paso adelante para la
democracia. Hoy en día los trabajadores continúan esperando el
cumplimiento de esta promesa.

Comúnmente se cree que la Primera Enmienda nos garantiza la libertad de
prensa, de expresión y de reunión. Como sabemos, la libertad de prensa
(actualmente los medios de comunicación) sólo se aplica a los dueños de
la prensa. En cuanto a la libertad de expresión y de reunión, lo que la
Constitución realmente garantiza es: "El Congreso no formulará leyes...
que disminuyan la libertad de expresión o de prensa; o el derecho de la
gente a reunirse pacíficamente". Seamos claros. La Constitución dice
que: "El Congreso no formulará leyes". Esto es, no habrá una ley
PUBLICA que le niegue a la gente la libre expresión. ¿Pero qué hay de
la ley PRIVADA? La Constitución no dice que los empleadores no pueden
negarles a los trabajadores la libertad de expresión y de reunión. La
Constitución habla de lo que el CONGRESO no hará; no habla de lo que
las PERSONAS QUE TIENEN PROPIEDADES no harán. En otras palabras, si
queremos libertad de expresión, de reunión y de asociación, tenemos que
enmendar la Primera Enmienda para que diga: "El Congreso garantizará el
derecho de las personas a la libertad de culto, de prensa, de
expresión, de reunión y de asociación. Estos derechos y la
responsabilidad del gobierno de promover el Bienestar General y los
Derechos Humanos deberán tener precedencia sobre todo lo demás". Así
que los trabajadores recibieron una patada; pero ¿cómo las
corporaciones, los organismos de la clase propietaria, obtuvieron la
protección y el apoyo constitucionales?

Parte 3: Expandiendo la Constitución

Las corporaciones no están mencionadas en la Constitución. ¿Cómo
entraron entonces? En 1816, la clase formada por los dueños de pequeñas
propiedades y los artesanos especializados, que creían en la visión de
Thomas Jefferson de que los Estados Unidos deberían tener una forma
republicana de gobierno, fue electa con tantos votos que obtuvo la
mayoría en la asamblea legislativa de New Hampshire y también se eligió
a uno de ellos como su gobernador.

El republicanismo jeffersoniano previó una sociedad compuesta
primariamente por pequeños agricultores. Un componente importante de la
filosofía republicana era que requería personas educadas para asegurar
una forma republicana de gobierno. Los republicanos querían estar
seguros de que habría disponible una educación universitaria para sus
hijos, asegurando así que la forma republicana de gobierno continuara
en el futuro.

Sin embargo, durante ese período las universidades eran mayormente
escuelas privadas como Yale, Harvard y Dartmouth; vestigios de la época
de la colonia. Estas escuelas estaban vinculadas al pasado por la clase
y la religión. Ellas no eran, por concepto, republicanas en su
naturaleza. Su propósito original era divulgar la palabra del
cristianismo en apoyo al Imperio Británico y educar a los hijos de la
élite.

La Universidad de Dartmouth fue aprobada en 1769 por el Rey de
Inglaterra como una Escuela de Caridad de las Indias
[Occidentales] "con la visión de difundir las enseñanzas del gran
Redentor entre sus tribus salvajes" [1, pág. 171]. Pronto evolucionó a
una escuela "para promover el aprendizaje entre los ingleses y como
medio de proporcionar un gran número de iglesias... con sacerdotes
estudiados y ortodoxos" [1, pág. 173]. La universidad fue una pieza más
en la maquinaria colonial del Imperio Británico.

Dirigido por republicanos jeffersonianos, se desarrolló un movimiento
nacional luego de la revolución para convertir las universidades
coloniales en escuelas públicas o públicamente responsables. En New
Hampshire el movimiento tomó la forma de "una ley para enmendar los
estatutos y ampliar y mejorar la corporación de la Universidad de
Dartmouth". El texto de la ley, aprobada en 1816, comienza
así: "Mientras el conocimiento y el aprendizaje difundidos generalmente
a través de una comunidad son esenciales para la preservación de un
gobierno libre, extender las oportunidades y ventajas de la educación
es altamente propicio para promover este fin". La asamblea legislativa
convirtió la universidad PRIVADA Dartmouth College en la Universidad
PUBLICA de Dartmouth y le ordenó que creara universidades por todo el
estado. El Gobernador de New Hampshire, William Plumer, promovió el
cambio argumentando que las disposiciones originales de Dartmouth
College "emanaron de la realeza y contenían principios... hostiles al
espíritu y genio del libre gobierno".

Los miembros del consejo administrativo de Dartmouth objetaron los
cambios en los estatutos y llevaron al estado ante la corte. La corte
suprema estatal falló a favor de la asamblea legislativa alegando que
la misma tenía el derecho a cambiar los estatutos de la
universidad "... debido a que es un asunto de demasiada trascendencia,
conectado de manera demasiado íntima con el bienestar y la prosperidad
públicos, para ser confiado de esa manera en las manos de unos pocos.
La educación de la generación creciente es un asunto de la más alta
preocupación pública y es digno de la mejor atención de toda asamblea
legislativa". La decisión fue apelada a la Corte Suprema de los E.U.A.,
la cual anuló la decisión de la corte estatal Y LE DIO VIDA
CONSTITUCIONAL A LA FORMA CORPORATIVA.

La Corte Suprema de los E.U.A. no estaba interesada en la educación. La
Corte fue creada para que fuera el último protector de la clase
propietaria, y cumplió, alegando que una corporación es un contrato
privado, no una ley pública. La Corte decretó que a pesar de que el
estado creó la corporación cuando emitió los estatutos, no es SOBERANO
sobre esos estatutos sino que sencillamente es una de las PARTES del
contrato [2]. Todo esto significa que la corporación se encuentra
protegida de la interferencia estatal por la Cláusula Contractual de la
Constitución. Y la Universidad de Dartmouth, una escuela pública, de
nuevo se convirtió en una universidad privada.

La decisión de Dartmouth de 1819 estableció el principio de que las
corporaciones reciben protección constitucional debido a que son
contratos PRIVADOS. Luego, en 1886, la Corte Suprema de los E.U.A.
dictaminó -en SANTA CLARA CONTRA SOUTHERN PACIFIC RAILROAD- que según
la 14a. Enmienda, las corporaciones también tienen la protección
constitucional "equivalente" de las PERSONAS. Esto significa que las
corporaciones son reconocidas constitucionalmente y que la actividad
corporativa tiene la "protección equivalente" de la 14a. Enmienda. En
otras palabras, en 1886 las corporaciones obtuvieron protecciones
constitucionales significativas en un momento en el que a la mayoría de
las personas de carne y hueso -mujeres, indígenas y de nuevo la mayoría
de los hombres afroamericanos- todavía se les NEGABA el derecho al voto
y se les NEGABA la protección equivalente.

Si hay alguna duda en su mente acerca del papel que las cortes han
tenido en promover la preeminencia de los derechos de propiedad de la
clase propietaria sobre los derechos humanos de la clase trabajadora,
considere estos cuatro hechos:

1. La 14a. Enmienda dice: "Ningún estado formulará o hará cumplir
ninguna ley que disminuya los privilegios o la inmunidad de los
ciudadanos de los Estados Unidos; ningún Estado podrá tampoco privar a
ninguna PERSONA de la vida, la libertad o la propiedad sin el debido
procedimiento de la ley; ni podrá negarle a ninguna PERSONA dentro de
su jurisdicción la protección equivalente de las leyes" (énfasis
añadido). La 14a. Enmienda fue agregada a la Constitución en 1868 para
proteger los derechos de los esclavos liberados, pero como señaló el
magistrado de la Corte Suprema, Hugo Black, en CONNECTICUT GENERAL CO.
CONTRA JOHNSON (1938): "De los casos en esta corte en los cuales se
aplicó la Decimocuarta Enmienda durante los primeros cincuenta años
después de su adopción, menos de la mitad de uno por ciento lo
invocaron para proteger a la raza negra y más de cincuenta por ciento
pedía que sus beneficios se extendieran a las corporaciones".

2. En MINOR CONTRA HAPPERSETT (1875), las mujeres de Ohio alegaron que,
según la 14a. Enmienda, la protección del debido procedimiento de la
ley, la Constitución de los E.U.A. establecía que su derecho al voto no
podía ser negado por el estado. La Corte Suprema de los E.U.A. rechazó
ese argumento. Las mujeres recibieron protección constitucional para el
derecho al voto 48 años después, en 1920, cuando la 19a. Enmienda a la
Constitución estableció que el derecho al voto no podía ser negado
sobre la base del sexo.

3. Mientras las cortes les extendían los "derechos" a las personas
corporativas y se los negaban a las mujeres, para 1920 las cortes
habían revocado aproximadamente 300 leyes laborales [3].

4. Entre 1880 y 1931 fueron emitidas más de 1.800 órdenes judiciales
contra huelgas. De las 118 órdenes judiciales consideradas contra los
trabajadores en las cortes federales entre 1901 y 1928, 70 de ellas
fueron emitidas EX PARTE, esto es, sin darles a los acusados la
oportunidad de ser escuchados debido a que los acusados ni siquiera
fueron notificados de las sesiones [4]. Todos los acusados en estos
cases eran sindicatos.

Parecería que la Corte Suprema tuviese dos caras. Una crea, protege y
promueve "derechos" para las instituciones de los ricos y la otra
suprime los derechos humanos, como el derecho al voto y el derecho a
asociarse.

Regresemos al caso de la Universidad de Dartmouth. Siguiendo la lógica
contractual, la Corte Suprema de los E.U.A. también dictaminó que
debido a que el estado es una de las partes del contrato el mismo puede
enmendar, abolir o cambiar el contrato en cualquier momento mientras
haya una ley estatal para ese efecto. De manera que poco después de la
decisión de Dartmouth, todos los estados aprobaron leyes, que siguen en
efecto hoy en día, llamadas "cláusula de reserva". La "cláusula de
reserva" retiene el derecho del estado a cambiar, abolir o alterar los
estatutos corporativos [5]. ¿Qué le parecería estar involucrado en una
lucha legislativa para revocar los estatutos de una corporación que
permanentemente sustituye huelguistas o muda fábricas y destruye
comunidades?

Tres Movimientos Populares

Una de las razones por las cuales los que elaboraron la Constitución
crearon un gobierno federal era para protegerse de aquellos que también
querían ser incluidos en "Nosotros el Pueblo". Para la década de 1830,
los movimientos para acabar con la esclavitud, promover la causa de los
trabajadores y extender los derechos equivalentes a las mujeres
saltaron a primera plana. La esclavitud fue abolida después de la
Guerra Civil con la aprobación de la 13a. Enmienda en 1865. La lucha de
las mujeres para lograr el derecho al voto culminó con la aprobación de
la 19a. Enmienda en 1920.

Con la aprobación de estas enmiendas y la continua agitación de la
gente que las puso en la Constitución, han tenido lugar cambios
importantes en nuestra sociedad. En las inscripciones electorales ya no
hay restricciones relacionadas con la propiedad, el sexo y la raza; en
la sociedad se ha abolido la segregación racial y las mujeres y las
personas de color CON PROPIEDADES ahora tienen acceso al debido
procedimiento. Y quizás lo más importante que han hecho los movimientos
por la igualdad sexual y racial es poner la historia de sus luchas en
los libros escolares y crear departamentos en nuestras universidades
dedicados al estudio y la promoción de las metas de los movimientos que
los crearon. Sin embargo, los trabajadores aún tienen que entrar en la
Constitución, porque la concesión que la clase propietaria combatirá
con mayor fuerza es la que conllevaría a la redistribución de la
riqueza.

[Continuará].

=====

*Peter Kellman trabaja para el Programa sobre Corporaciones, Leyes y
Democracia (Program on Corporations, Law and Democracy, POCLAD). Para
obtener información sobre el POCLAD, envíe un correo electrónico a:
people@poclad.org; o visite su sitio en la red: www.poclad.org; o llame
al: (508) 398-1145; o escriba a: P.O. Box 246, So. Yarmouth, MA 02664-
0246.

[1] Elsie W. Clews, EDUCATIONAL LEGISLATION AND ADMINISTRATION OF THE
COLONIAL GOVERNMENTS (N.Y.: MacMillan, 1899).

[2] Para más detalles acerca del caso de Dartmouth, envíe una solicitud
a POCLAD para recibir el Vol. 2, No. 2 y Vol. 2, No. 3 de su
publicación trimestral BY WHAT AUTHORITY. Correo electrónico:
people@poclad.org, teléfono: (508) 398-1145.

[3] William B. Forbath, LAW AND THE SHAPING OF THE AMERICAN LABOR
MOVEMENT (Cambridge, Mass.: Harvard University Press, 1991), pág. 38.

[4] Leon Fink, IN SEARCH OF THE WORKING CLASS: ESSAYS IN AMERICAN LABOR
HISTORY AND POLITICAL CULTURE (Urbana, Ill.: University of Illinois
Press, 1994), pág. 251.

[5] Todas las leyes estatales y federales están incluidas, contenidas,
en todos los contratos privados. Por esto, si un estado aprueba una ley
que reserva el derecho a cambiar un contrato unilateralmente, puede
hacerlo. Estos derechos de "cláusula de reserva" son considerados parte
de todo estatuto corporativo creado por el estado. Por eso, cuando se
aprueba una corporación, las partes involucradas están de acuerdo en
que el estado tiene el derecho a cambiar los estatutos corporativos sin
el consentimiento de las otras partes.

Palabras claves: trabajo; ley constitucional; derechos humanos;
libertad de asociación; constitución; primera enmienda; decimocuarta
enmienda; decimonovena enmienda; caso de dartmouth college; cláusula
contractual; corporaciones;

Error. Page cannot be displayed. Please contact your service provider for more details. (11)