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  • Hope Meadows is a planned inter-generational community containing foster and adoptive parents, children, and senior citizens
  • In August 2002, the Los Angeles Unified School District (LAUSD) Board voted to ban soft drinks from all of the district’s schools

#727 - La Importancia De La Perspectiva -- Parte I, 20-Jun-2001

En décadas recientes, el ambiente natural se ha deteriorado y la
pobreza humana ha aumentado en todo el mundo [1]. Como resultado de
esto, muchísimas personas han concluido que "la manera en que
normalmente se hacen las cosas" no es sustentable. En todas partes, las
personas están invirtiendo tiempo y energía en asuntos de
sustentabilidad, pero sigue faltando un consenso respecto a las
alternativas al aumento ilimitado del consumo material.

Con su alto uso de energía y materiales por persona y su incesante
dedicación al crecimiento, los E.U.A. probablemente están entre las
sociedades humanas menos sustentables. Muchas personas en los E.U.A.
perciben esto y están preocupadas por el futuro de sus hijos y de los
hijos de sus hijos. Pero hasta ahora no hemos sido capaces de
concentrar nuestros esfuerzos y trabajar juntos por un futuro distinto.
Lo que nos falta es una visión compartida de lo que implica
la "sustentabilidad" para los E.U.A. Sin una visión compartida
coherente, relativamente detallada, de cómo sería una sociedad
sustentable, no podremos generar la voluntad política o el esfuerzo
unido que nos lleve desde aquí hasta allá.

Como escribió Donella Meadows: "La visión es necesaria para el
procedimiento de la política. Si no hemos especificado adónde queremos
llegar, será difícil determinar nuestra dirección, lograr crear
entusiasmo o medir el progreso. Pero la visión no falta sólo en las
discusiones políticas; falta también en nuestra cultura. Hablamos fácil
e incesantemente acerca de nuestras frustraciones, dudas y quejas, pero
hablamos sólo rara vez y con dificultad acerca de nuestros sueños y
valores" [2].

Robert Costanza, del Instituto de Economía Ecológica (Universidad de
Maryland) ha recalcado la importancia central de una visión
compartida: "La tarea más crítica que enfrenta la humanidad hoy en día
es la creación de una visión compartida de una sociedad sustentable y
deseable; una sociedad que pueda proporcionar prosperidad permanente
dentro de las limitaciones biofísicas del mundo real de una manera
justa y equitativa para toda la humanidad, para otras especies y para
las generaciones futuras. Trabajos recientes con empresas y comunidades
indican que crear una visión compartida es el motor más efectivo para
lograr el cambio en la dirección deseada..." [3].

A petición de Costanza y otros, en enero de 2001, un grupo de 45
personas se reunió en Oberlin, Ohio, para comenzar a crear una visión
compartida de los E.U.A. sustentables en el año 2100 -100 años en el
futuro [4]. En la reunión se utilizó una técnica llamada Future Search
("Búsqueda a Futuro"), que es una manera estructurada de crear
proyectos de cooperación más allá de los límites geográficos,
organizativos, culturales, raciales, de clases, de edades y de géneros
[5]. Después de tres días de trabajo intenso y algo de trabajo de
seguimiento a través del correo electrónico, los participantes de
Oberlin redactaron una declaración consenso, acordaron mantenerse en
contacto e invitar a otros a que ofrezcan sus opiniones e ideas acerca
de cómo pudiera ser la vida en unos E.U.A. sustentables. Instamos a los
lectores de Salud y Medio Ambiente (Rachel's) a tomar en serio esta
invitación; ver http://iee.umces.edu/ESDA/. (En el último minuto, los
participantes de Oberlin se identificaron a sí mismos tentativamente
como la Red ESDA (ESDA Network) -ESDA son las siglas de Envisioning a
Sustainable and Desirable America (Visualizando una América Sustentable
y Deseable)- pero es probable que este nombre cambie debido a que el
grupo está centrado sólo en los E.U.A. y no en otras partes de Norte,
Centro o Suramérica. ¿Qué nombre piensa USTED que debería tener el
grupo?)

En este y en los próximos números de SALUD Y MEDIO AMBIENTE (RACHEL'S),
ofreceremos la primera versión de la declaración de la perspectiva que
surgió de la primera conferencia Oberlin de búsqueda a futuro; esta
primera versión fue escrita principalmente por Josh Farley, del
Instituto de Economía Ecológica de la Universidad de Maryland, con algo
de ayuda de otros participantes. Recalcamos que es una primera versión
que requiere de su crítica:

LA VISION HASTA AHORA

El resultado más importante de la primera conferencia ESDA de búsqueda
a futuro fue la creación de una visión compartida de unos Estados
Unidos sustentables y deseables en el año 2100. Crear una visión como
ésa es una empresa enorme, y lo que produjimos en realidad fue sólo un
borrador. Una parte importante de nuestro trabajo será desarrollar esta
visión y asegurar que sea una visión deseable para una mayoría
representativa de estadounidenses. Esperamos que usted se pueda tomar
el tiempo para leer nuestra visión y nos ofrezca sus comentarios. ¿Le
gustaría vivir en ese mundo? ¿Hay elementos de nuestra visión con los
cuales usted no está de acuerdo? ¿Faltan cosas importantes? Cuando haya
terminado, por favor envíe sus comentarios a farley@cbl.umces.edu.

Hemos organizado nuestra visión en cinco componentes individuales:
concepciones del mundo, capital construido, capital natural, capital
humano y capital social.

CONCEPCIONES DEL MUNDO

La concepción del mundo tiene un papel muy importante en la creación de
unos Estados Unidos sustentables y deseables. ¿Qué es la concepción del
mundo? La concepción del mundo es el sistema de opiniones que tiene un
individuo, una comunidad o una sociedad, que explica el mundo que lo
rodea y sus experiencias y su papel en ese mundo. Nuestra concepción
del mundo nos dice quiénes somos y cuál es el propósito de nuestra
existencia. Nos dice dónde estamos: ¿en qué clase de mundo y medio
ambiente vivimos? También nos dice qué está bien y qué está mal en el
mundo y cómo conservar lo que está bien y arreglar lo que está mal. La
concepción del mundo está determinada en gran parte por la cultura en
la cual nos criamos.

Una concepción del mundo que resulta apropiada en una serie de
condiciones puede no serlo en otras. Esto tiene sentido. La concepción
del mundo nos dice en qué clase de mundo vivimos, y la clase de mundo
en que vivimos está cambiando continuamente. La concepción del mundo
también está íntimamente relacionada con la cultura y las
circunstancias. Hace doscientos años, los estadounidenses de origen
europeo vivían en un mundo escasamente poblado de vastas fronteras y
naturaleza indómita. Los recursos naturales eran ilimitados y los seres
humanos, la civilización, la maquinaria y los bienes básicos de consumo
eran escasos. El resto del mundo estaba lejos y no era importante. Los
indígenas americanos vivían en un mundo pleno, rodeados de vecinos,
tanto enemigos como amigos. Los seres humanos eran parte de un sistema
natural armonioso que cubría todas sus necesidades bajo una cuidadosa
supervisión. Los afroamericanos vivían bajo una cruel esclavitud en un
mundo terriblemente injusto. Las diferentes culturas veían el mismo
mundo de maneras dramáticamente distintas. Con el tiempo, la cultura
estadounidense ha convergido un poco, como también ha sucedido con
nuestra concepción del mundo. Siguen habiendo diferencias enormes, pero
quizás ninguna tan grande como las que nos dividían en el siglo 18.
Ahora, sin embargo, nuestro mundo es dramáticamente diferente. Los
recursos naturales se han vuelto escasos y los seres humanos y sus
equipos ahora son superabundantes. En la era actual de avances
tecnológicos, consumo de recursos y crecimiento demográfico rápidos, el
mundo pareciera estar cambiando más rápido que nuestra concepción del
mundo. Muchos componentes de nuestra concepción del mundo ya no están
en armonía con el mundo físicamente distinto de hoy en día. En muchos
casos, lo que una vez fue visto como la solución a nuestros problemas,
ahora se ha convertido en parte del problema.

El pronóstico de los Estados Unidos en el año 2100 está basado en una
manera muy diferente de ver el mundo de lo que es común hoy en día; una
visión que está más en armonía con las limitaciones físicas impuestas
por un planeta finito.

Los seres humanos restablecerán su conexión espiritual con la
naturaleza. Nuestra concepción del mundo ya no dividirá al planeta en
seres humanos y naturaleza. Las personas reconocerán que los seres
humanos son parte de la naturaleza, una especie entre muchas, y deben
obedecer las leyes impuestas por la naturaleza. Reconoceremos que la
naturaleza no es algo que puede subyugarse, sino que es algo de lo que
dependemos completamente para satisfacer nuestras necesidades tanto
físicas como espirituales. Reconoceremos que los recursos naturales son
escasos y que hay que invertir en ellos. Nuestra meta será crear
condiciones propicias para la vida en el sentido más amplio.

Durante siglos, la concepción del mundo a través de la física mecánica
dominó a la sociedad occidental. En esta concepción del mundo, cada
acción tiene una reacción igual y opuesta, y sólo estudiando los
sistemas a escalas más y más pequeñas, podemos llegar a comprender
estas reacciones por completo. Mientras más y más personas entiendan la
complejidad inherente de los ecosistemas y de los sistemas humanos,
comprenderán que los resultados no siempre pueden predecirse, y que una
incertidumbre irreducible domina la disposición de los servicios
vitales [proporcionados] por los ecosistemas sanos. La concepción del
mundo según la física mecánica será sustituida por una concepción
ecológica de complejidad e indeterminación, inspirada por la naturaleza
como mentora -holística, integrada y flexible.

El individualismo era apropiado y quizás hasta necesario en un mundo de
vastas fronteras y espacio ilimitado. El individualismo seguirá siendo
extremadamente importante en 2100, pero nosotros seremos mucho más
moderados debido a nuestra preocupación por el bien común. Esto nos
llevará a un sistema en el que las comunidades promuevan la libertad
individual total, siempre que las acciones individuales no tengan un
impacto negativo sobre la comunidad. A cambio de esto, los individuos
aceptarán que son parte de la sociedad y que es injusto imponer costos
sobre la sociedad para obtener ganancias privadas. Esta actitud será
necesaria si queremos dejar de ser dependientes de los vehículos
individuales altamente contaminantes, por ejemplo.

Además, el consumo siempre creciente no seguirá siendo considerado como
un componente integral de las necesidades humanas como lo es hoy en
día. Las personas le prestarán atención a sus otras necesidades y
deseos, tales como la alegría, la belleza, el afecto, la participación,
la creatividad, la libertad y el entendimiento. Construir una comunidad
fuerte puede ayudarnos a satisfacer estas necesidades, mientras
trabajar aún más para pagar por más consumo nos priva del tiempo y la
energía necesarios para hacerlas realidad.

De este modo, el prestigio no será conferido por los altos ingresos y
el alto consumo (fines individuales) sino más bien por la contribución
a la sociedad civil y los fines comunitarios.

Con el reconocimiento de que el consumo más allá del límite no es sólo
físicamente no sustentable, sino que también ayuda poco a mejorar
nuestra calidad de vida, comprenderemos que nuestra meta es una
economía estable. Una economía estable no significa el final del
desarrollo; sencillamente significa que limitamos la entrada de
materias primas en nuestro sistema económico y su inevitable regreso al
ecosistema como desechos a un nivel compatible con las limitaciones
ecológicas impuestas por un planeta finito con recursos finitos.
Debemos vivir dentro de los límites de la capacidad de carga de nuestro
planeta. No sabemos cuál es su capacidad de carga, y la capacidad de
carga está sujeta a cambio. Por lo tanto, la administración adaptable
tiene que ser un principio orientador. La economía funcionará mediante
la energía solar. La producción de la economía se concentrará en la
calidad, no en la cantidad. En lugar de concentrarnos en la producción
de bienes, nos concentraremos en la producción de los servicios
proporcionados por los bienes. No necesitamos automóviles; necesitamos
transporte. No necesitamos televisores; necesitamos entretenimiento.
Los bienes sólo son un medio para lograr un fin, y al reconocer esto
nuestra economía puede desarrollarse como nunca antes sin crecer en
términos físicos.

[Continuará.]

--Peter Montague (National Writers Union, UAW Local 1981/AFL-CIO)

=====

[1] Lester R. Brown y otros, STATE OF THE WORLD 2001 (New York: W.W.
Norton, 2001). ISBN 0-393-32082-0.

[2] Donella Meadows, "Envisioning a Sustainable World", en Robert
Costanza y otros, editores, GETTING DOWN TO EARTH (Washington, D.C.:
Island Press, 1996), págs. 117-128. ISBN 1-55963-503-7.

[3] Robert Costanza, "Visions of Alternative (Unpredictable) Futures
and Their Use in Policy Analysis", CONSERVATION ECOLOGY Vol. 4, No. 1
(February 28, 2000), págs. 5 y siguientes. Disponible en
http://www.consecol.org/Journal/vol4/iss1/art5/inline.html.

[4] Organizadores de la conferencia: Sandra Janoff, directora, Future
Search Network (http://www.futuresearch.net/) y Ralph Copleman, asesor
(http://www.earthdreams.net/). Participantes en la conferencia: Audra
Abt, profesora adjunta, estudios ambientales, Oberlin College; Gar
Alperovitz, profesor de economía política, Universidad de Maryland;
Mary Barber, directora ejecutiva, Sustainable Biosphere Initiative,
Ecological Society of America; Seaton Baxter, profesor, Universidad de
Dundee, Escocia; Janine Benyus, escritora; Paul W. Bierman-Lytle,
arquitecto y planificador ambiental; Grace Boggs, activista, experta,
escritora, organizadora y vocera comunitaria; William Browning, asesor
adjunto, Rocky Mountain Institute; Diana Bustamante, directora
ejecutiva, Colonias Development Council; Warren W. Byrne, director
administrativo, Foresight Energy Company; Mark Clevey, vicepresidente,
Small Business Association of Michigan (SBAM); Jane Ellen Clougherty,
analista de investigaciones, Center for Neighborhood Technology; Robert
Costanza, director, Institute for Ecological Economics, Universidad de
Maryland; Tanya Dawkins, vicepresidenta asociada, United Way; James
Embry, presidente de la junta, Boggs Center for Nuturing Community
Leadership (Detroit); Jon Farley, presidente y director ejecutivo, Zarn
Enterprises; Josh Farley, director ejecutivo, Institute for Ecological
Economics, Universidad de Maryland; Harold Glasser, profesor asistente
(estudios ambientales), Western Michigan University; Becky Grella,
directora ejecutiva y presidente, Aiza Biby; Elaine Gross, directora
ejecutiva, Sustainable America; Gerald Hairston, jardinero urbano;
Sarah Karpanty, directora y secretaria, Aiza Biby; Carol Kuhre,
directora ejecutiva, Rural Action; George McQuitty, profesor
(derecho/educación ambiental), Universidad de St. Andrews (Escocia);
Peter Montague, director, Environmental Research Foundation; Dondohn
Namesling, Aiza Biby; David Orr, profesor (estudios ambientales y
política), Oberlin College; John Petersen, profesor asistente (estudios
ambientales y biology) Oberlin College; William Prindle, Alliance to
Save Energy; Tom Prugh, escritor, asesor de Energy Information
Administration; Jack Santa-Barbara, M.D.; Claudine Schneider,
directora, U.S. Committee for the United Nations Development Program;
Ben Shepherd, Rocky Mountain Institute; Megan Snedden, coordinadora de
desarrollo económico, Colonias Development Council; Karl Steyaert, The
Center for a New American Dream; Theodore Steck, M.D., profesor
(bioquímica y biología molecular), Universidad de Chicago; Harvey
Stone, vicepresidente de mercadeo, BizBots; Paul Templet, profesor
(estudios ambientales), Universidad Estatal de Louisiana; Mary Evelyn
Tucker, profesora, the Center for the Study of the World's Religions,
Bucknell Universidad; Sarah van Gelder, editora ejecutiva, revista
YES!; Rafael Vargas, Aiza Biby; Verlene Wilder, King County
(Washington) Labor Council.

[5] Sandra Janoff y Marvin Weisbord, FUTURE SEARCH: AN ACTION GUIDE TO
FINDING COMMON GROUND IN ORGANIZATIONS AND COMMUNITIES (San Francisco:
Berrett-Koehler, edición revisada, 2000; ISBN 1-57675-081-7). Ver
http://www.futuresearch.net.

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