Environmental Health News

What's Working

  • Garden Mosaics projects promote science education while connecting young and old people as they work together in local gardens.
  • Hope Meadows is a planned inter-generational community containing foster and adoptive parents, children, and senior citizens
  • In August 2002, the Los Angeles Unified School District (LAUSD) Board voted to ban soft drinks from all of the district’s schools

#414 - Potente Veneno Para El Sistema Inmune: Dioxina, 02-Nov-1994

El sistema inmune es un conjunto complejo de células y órganos
especializados que defiende al cuerpo del ataque de
invasores "extraños". Cuando funciona adecuadamente, el sistema inmune
combate enfermedades causadas por bacterias, virus, hongos, parásitos y
células cancerosas. "Cuando funciona mal, sin embargo, puede desatar un
torrente de enfermedades; desde alergias y artritis hasta cáncer y
SIDA", según la organización federal de Institutos Nacionales de la
Salud (National Institutes of Health, NIH) [1].

La esencia del sistema inmune es su capacidad para distinguir entre lo
propio y lo extraño. Un sistema inmune sano protege lo "propio" y ataca
sólo lo "extraño". Casi todas las células del cuerpo llevan moléculas
características que las identifican como propias. Las células que
carecen de un marcador de "propio" son percibidas rápidamente
como "extrañas" y son atacadas y eliminadas por el sistema inmune.

La organización federal de Institutos Nacionales de la Salud (National
Institutes of Health, NIH) describe el sistema inmune de esta
manera: "El sistema inmune, que iguala en complejidad lo intrincado del
cerebro y del sistema nervioso, muestra varias características
extraordinarias. Puede distinguir entre lo propio y lo ajeno. Es capaz
de recordar experiencias previas y reaccionar de acuerdo a ellas: una
vez que usted ha tenido varicela, su sistema inmune evitará que la
vuelva a tener. El sistema inmune muestra tanto una enorme diversidad
como una extraordinaria especificidad: no sólo es capaz de reconocer
muchos millones de moléculas ajenas distintas, sino que puede producir
moléculas y células para compararlas y contrarrestar cada una de ellas.
Y tiene a su mando una sofisticada selección de armas".

"El éxito de este sistema en la defensa del cuerpo depende de una red
reguladora y de comunicaciones increíblemente elaborada y dinámica.
Millones y millones de células, organizadas en conjuntos y
subconjuntos, pasan información de un lado a otro como enjambres de
abejas revoloteando alrededor de una colmena. El resultado es un
sistema sensible de controles y equilibrios que produce una respuesta
inmune rápida, adecuada, efectiva y autorestrictiva" [1].

El sistema inmune puede fallar de dos maneras: si resulta dañado, puede
no atacar a invasores extraños y por lo tanto permitir que se
desarrollen infecciones o cánceres. Por otro lado, si el sistema inmune
no puede distinguir lo propio de lo ajeno, puede reaccionar de forma
exagerada y atacar al propio cuerpo, causando
enfermedades "autoinmunes" tales como la artritis, el asma, el lupus o
la diabetes tipo I (diabetes mellitus insulinodependiente). Otras
enfermedades autoinmunes incluyen la esclerodermia, la enfermedad de
Graves, la enfermedad de Addison, la enfermedad de Hashimoto, la
miastenia grave, la adenohipofisitis linfocítica (también llamada
síndrome de Sheehan), la candidiasis mucocutánea, el síndrome de
Schmidt y la enfermedad autoinmune de la tiroides.

Dioxina: potente veneno para el sistema inmune

El borrador de la reevaluación de la dioxina de 1994, de la Agencia de
Protección Ambiental de los E.U.A. (U.S. Environmental Protection
Agency, EPA), hacía énfasis en que la dioxina daña el sistema inmune de
manera directa e indirecta. De los estudios en ratas, ratones,
conejillos de Indias, conejos, ganado, monos marmoset, otros monos y
seres humanos, la EPA concluye que incluso dosis bajas de dioxina
atacan al sistema inmune. La dioxina reduce directamente el número de
células B (células del sistema inmune que se desarrollan en la médula
ósea y luego circulan por la sangre y la linfa, combatiendo los
invasores) y reduce el número de células T (células del sistema inmune
que se desarrollan en el timo y luego circulan por todo el cuerpo,
atacando los invasores); pero el ataque de la dioxina a las células T
parece ser indirecto. La EPA dice: "Un mecanismo indirecto
potencialmente importante es mediante los efectos sobre el sistema
endocrino. Se ha demostrado que varias hormonas endocrinas regulan
respuestas inmunes, incluyendo los glucocorticoides, los esteroides
sexuales, la tiroxina, la hormona del crecimiento y la prolactina. Lo
que es importante; se ha demostrado que la TCDD [dioxina] y otros
compuestos relacionados alteran la actividad de estas hormonas" [2,
pág. 9-49].

La EPA continúa diciendo: "Es importante considerar que si una
exposición aguda a la TCDD eleva la carga corporal de TCDD, incluso de
manera temporal, en el momento en que se inicia una respuesta inmune,
puede haber un riesgo de impactos adversos aun cuando la carga corporal
total pueda indicar un nivel promedio de TCDD relativamente bajo". En
otras palabras, una sola dosis de dioxina en el momento equivocado
puede perjudicar la capacidad de su sistema inmune para protegerlo a
usted.

La EPA dice entonces: "Además, debido a que la TCDD altera la
diferenciación normal de las células del sistema inmune, el embrión
humano puede ser muy susceptible a daños en su función inmune a largo
plazo por los efectos de la TCDD en el útero o sobre los tejidos del
sistema inmune en desarrollo". En otras palabras, la dioxina puede
evitar que el sistema inmune se desarrolle adecuadamente en un bebé
nonato, con consecuencias para toda su vida, piensa la EPA. "Estudios
con animales sugieren que algunas respuestas inmunotóxicas pueden ser
provocadas a niveles muy bajos de exposición a la dioxina", dice la EPA
[2, pág. 9-50].

Linda Birnbaum, directora de investigaciones en el Laboratorio de
Efectos sobre la Salud de la U.S. EPA en Research Triangle Park, N.C.,
fue la líder del equipo científico de la EPA que reevaluó la dioxina.
Birnbaum dice: "La dioxina parece ser un carcinógeno en peces, roedores
y otros mamíferos, incluyendo los seres humanos. Pero la dioxina
también puede modular [modificar] el sistema inmune, resultando en la
incapacidad para combatir la enfermedad. Es un inmunosupresor muy
potente. Pero también puede sobreactivar [estimular] el sistema inmune
de manera que usted se vuelva hipersensible, desarrollando
autoinmunidad y alergias. Dependiendo de la etapa [de crecimiento] del
animal y de la especie, a veces usted observa inmunosupresión y en
otros casos usted observa sobreactivación" [3, pág. 4].

Birnbaum describe niños taiwaneses expuestos a químicos parecidos a la
dioxina, que tenían infecciones respiratorias e infecciones del oído
(otitis) inusualmente frecuentes. Además, describió una población Inuit
en Quebec con altos niveles corporales de dioxina por comer la grasa de
mamíferos marinos (focas); sus hijos tienen "incidencias muy altas de
infecciones respiratorias y otitis [infecciones del oído] y también
tenían una aceptación muy baja en cuanto a las vacunaciones", dice
Birnbaum [3, pág. 11]. En otras palabras, las vacunaciones no funcionan
bien en estos niños; quizás debido a que sus sistemas inmunes han sido
dañados.

Birnbaum dice que no hay un umbral para las respuestas inmunotóxicas a
la dioxina [3, pág. 14]; en otras palabras, no existe un nivel de
dioxina por debajo del cual el sistema inmune no resulte afectado.
Puesto de otra manera: cualquier cantidad de dioxina parece hacer algún
daño al sistema inmune, por lo menos en los animales; de manera que no
hay una dosis "segura".

En ratones de laboratorio, una única dosis pequeña de dioxina causa un
aumento en la mortalidad cuando los ratones se enfrentan a un virus de
influenza [4]. Vale la pena subrayar que la dosis efectiva de dioxina
es muy pequeña: 10 nanogramos de dioxina por kilogramo de peso corporal
(10 ng/kg) perjudica el sistema inmune del ratón lo suficiente como
para aumentar la mortalidad por virus de influenza. Para ver los 10
ng/kg en perspectiva, tenga en cuenta que una sola tableta de aspirina
de 325 miligramos tomada por un adulto de 150 libras es una dosis de
4,7 MILLONES de nanogramos de aspirina por kilogramo de peso corporal
(4.761.936 ng/kg). Para que un ser humano adulto reciba una dosis de
aspirina equivalente a la dosis de dioxina que perjudica el sistema
inmune del ratón, usted tendría que dividir una sola aspirina en
470.000 partes (casi medio millón de partes) e ingerir sólo una parte.
¿Es el sistema inmune humano tan sensible a la dioxina como el del
ratón? Nadie lo sabe hasta el momento.

¿Qué hay de los animales más parecidos a los seres humanos que los
ratones? Tom Webster, de la Escuela de Salud Pública de la Universidad
de Boston, cita evidencias de que el número de células del sistema
inmune en monos rhesus cambia con una carga corporal de dioxina de 270
ng/kg; en monos marmoset, el número de células del sistema inmune
cambia con tan sólo 6 a 8 ng/kg de dioxina. "Aunque no se conocen las
implicaciones médicas de este efecto, el mismo parece suceder a la
carga corporal humana promedio de los compuestos parecidos a la
dioxina", dice Webster. En otras palabras, en este momento los
residentes promedio de Norteamérica llevan de 7 a 9 ng/kg en sus
cuerpos, y con 6 a 8 ng/kg se alteran los sistemas inmunes de los monos
marmoset [4, pág. 8]. "Efectos similares [alteraciones de las células
del sistema inmune] se vieron en los hijos de madres que vivieron
durante y después del embarazo en Times Beach, Missouri, una zona
contaminada con dioxina", observa Webster, citando trabajos de Gerson
Smoger y otros [4, pág. 7].

El verano pasado, investigadores alemanes publicaron un estudio sobre
la salud de 158 trabajadores químicos que habían sido expuestos a la
dioxina en 1953 durante un accidente industrial en una planta química
de la empresa BASF [5]. Los 158 trabajadores expuestos fueron
comparados con 161 trabajadores no expuestos. Los trabajadores
expuestos a la dioxina experimentaron una mayor frecuencia de
infecciones y enfermedades parasitarias durante los 36 años después de
la exposición, lo que es consistente con daños al sistema inmune.
Resultaron particularmente evidentes los aumentos en infecciones
respiratorias, enfermedades de la tiroides, desórdenes del sistema
nervioso periférico y apendicitis. Los desórdenes mentales también
aumentaron. En total, en el grupo altamente expuesto había 18% más de
casos registrados de enfermedades que en el grupo control.

Irónicamente, la fuente más grande de la dioxina que entra al medio
ambiente hoy en día son los incineradores médicos. Juntos, los
incineradores médicos y los incineradores de desechos sólidos
municipales (msw, por sus siglas en inglés) son responsables de 95% de
todas las emisiones de dioxina en el aire de los E.U.A., según la U.S.
EPA [6, pág. 2]. La buena nueva es que estas tecnologías no son
necesarias y podrían dejar de usarse rápidamente, si las autoridades de
la salud pública comenzaran a tomar en serio sus responsabilidades
respecto a la PREVENCION DE LAS ENFERMEDADES. Los planes para nuevos
incineradores podrían abandonarse fácilmente. Tanto para los desechos
médicos como para los desechos municipales ya existen alternativas más
limpias, más seguras y menos costosas. (El principal atractivo de los
incineradores es político: grandes contribuciones para las campañas
electorales, donadas por la industria de los desechos.)

Desafortunadamente, en lugar de planear dejar de usar los
incineradores, la EPA ha anunciado planes para "regular" más
rigurosamente las emisiones de los incineradores al exigir estropajos
para la contaminación del aire. Los estropajos no reducirán la
producción de dioxina, sino que moverán la dioxina de las emisiones del
aire hasta la ceniza de los incineradores, que es enterrada en agujeros
poco profundos en el suelo. Así, las actuales políticas de salud
pública están creando un legado de sorpresas desagradables para
nuestros hijos.

--Peter Montague

=====

[1] Lydia Woods Schindler, UNDERSTANDING THE IMMUNE SYSTEM [NIH
Publication No. 88-529] (Bethesda, Md.: National Institutes of Health,
July, 1988), pág. 1.

[2] U.S. Environmental Protection Agency, HEALTH ASSESSMENT DOCUMENT
FOR 2,3,7,8-TETRACHLORODIBENZO-p-DIOXIN (TCDD) AND RELATED COMPOUNDS.
VOL. III OF III. [EPA/600/BP-92/001c] (Cincinnati, Ohio: U.S.
Environmental Protection Agency, August, 1994.) Este es el documento
oficial del "Capítulo 9" de la reevaluación de la dioxina por la EPA,
también conocido como el "capítulo de caracterización de los riesgos".
Disponible sin costo alguno mientras duren las existencias; teléfono
(513) 569-7562 en Cincinnati.

[3] Linda Birnbaum, GREAT LAKES WATER QUALITY BOARD 102ND MEETING,
CHICAGO, ILLINOIS, JULY 15, 1993, PRESENTATION BY LINDA BIRNBAUM, U.S.
EPA (Washington, D.C.: International Joint Commission, Great Lakes
Water Quality Board, Dec. 21, 1993), pág. 4. Disponible a través de
nosotros por $4,00.

[4] Tom Webster, DIOXIN AND HUMAN HEALTH: A PUBLIC HEALTH ASSESSMENT OF
DIOXIN EXPOSURE IN CANADA (Boston: Boston University School of Public
Health, 1994), pág. 7, citando trabajos inéditos por Linda Birnbaum y
otros. Disponible a través de nosotros por $4,00.

[5] Andreas Zober y otros, "Morbidity follow up study of BASF employees
exposed to 2,3,7,8-tetrachlorodibenzo-p-dioxin (TCDD) after a 1953
chemical reactor incident", OCCUPATIONAL AND ENVIRONMENTAL MEDICINE
Vol. 51, No. 7 (July 1994), págs. 479-486.

[6] Lynn Goldman, STATEMENT OF LYNN GOLDMAN, M.D., ASSISTANT
ADMINISTRATOR FOR PREVENTION, PESTICIDES AND TOXICS, U.S. ENVIRONMENTAL
PROTECTION AGENCY, SEPTEMBER 13, 1994 (Washington, D.C.: U.S.
Environmental Protection Agency, September 13, 1994).

Palabras claves: sistema inmune; morbilidad; nih; dioxina;
incineración; taiwán; niños; bronquitis; infecciones respiratorias del
tracto superior; basf; seguridad y salud ocupacional; times beach, mo;
mo; tom webster; linda birnbaum; gerson smoger; epa; alemania;
enfermedad de la tiroides; apéndice; apendicitis; neuropatía
periférica; salud mental; desechos médicos; msw; corrupción;
elecciones; reforma de financiamiento de las campañas; contribuciones a
campañas;

Error. Page cannot be displayed. Please contact your service provider for more details. (26)