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#739 - A La Manera Indígena, 05-Dec-2001

por Tom Goldtooth*
Director Nacional de Indigenous Environmental Network

La espiritualidad tiene un papel muy importante en el trabajo que
realiza nuestra red en cuanto a la protección ambiental. Ella determina
quiénes somos. Creo que como pueblo indígena, nosotros somos la tierra
y la tierra es cada uno de nosotros. Aquellos de nosotros que estamos
en el movimiento de justicia ambiental hemos comenzado a explicarle al
movimiento ambientalista más amplio que nuestro trabajo protegiendo el
medio ambiente es un trabajo espiritual.

Cuando nosotros hablamos del medio ambiente, muy frecuentemente
hablamos de los elementos sagrados. Hablamos del aire, que es un regalo
del Creador. Desde el día en que nacemos, tomamos la primera bocanada
de aire y eso es lo que nos da la vida. Un día, ese aliento de vida
dejará nuestro cuerpo, completando así su ciclo.

El agua es un elemento sagrado. Desde el momento en que el feto nada en
la matriz de su madre, necesita agua para sustentarse. A lo largo de
nuestra vida, esa agua que fluye por las venas de nuestra Madre Tierra
permanece conectada con todos los seres vivos en todo el mundo.

El suelo, la misma tierra, esa piel de la Madre Tierra también es uno
de los elementos sagrados.

Y tenemos el sol, que sale todos los días y nos da calor, que nos da el
entendimiento. Ése es el fuego, y el fuego es muy sagrado.

Algunas de las profecías de nuestras diversas tribus hablan acerca de
un tiempo en el que la tecnología y el desarrollo estarán tan
desequilibradas que podrán afectar el futuro de nuestro planeta. Las
Seis Naciones en el área este de los Grandes Lagos tienen profecías
acerca del tiempo en el que los árboles comenzarán a morir desde las
copas hacia las raíces, y tengo entendido que eso está sucediendo.
Tenemos glaciares en los Andes que están disminuyendo. En Alaska, la
capa de hielo se está haciendo más delgada, lo que está afectando la
cultura de subsistencia de los indígenas. He escuchado que las
provisiones naturales de agua dulce están comenzando a secarse. Los
cambios climáticos y el calentamiento global están teniendo un impacto
negativo sobre nuestro pueblo.

Nuestros ancianos hablan acerca de la batalla espiritual que ha venido
sucediendo por mucho tiempo. La industrialización siempre ha querido
controlar la tierra, controlar la gente. Eso está sucediendo hoy en
día. Creo que la globalización es parte de eso. La globalización no
valora a la gente, no valora los principios religiosos y espirituales,
no valora la protección de los bienes comunes. Los valores espirituales
nos abren los ojos respecto a la importancia de proteger la Madre
Tierra, las plantas, todos los seres animados e inanimados. Cuando
perdemos este entendimiento, la industria, el desarrollo y la
globalización pueden hacer lo que quieren, debido a que no hay valores
detrás de sus estructuras. La globalización ha creado un sistema de
propiedad corporativa que se encuentra por encima de la importancia de
las plantas, los animales y los seres humanos.

En el Viejo Mundo -Europa- hubo Cruzadas y la Inquisición, que acabaron
con las religiones basadas en la Tierra. Esta práctica reescribió la
historia. La industrialización fue más allá, matando las tribus del
Viejo Mundo, su identidad y su forma tradicional de gobierno, y las
sustituyó con reinos y campesinado. Ellas perdieron sus conexiones con
la tierra y con lo que ellas mismas son.

Por esto, siempre he pensado que es muy importante continuar con
nuestras tradiciones y nuestra cultura como pueblos indígenas, asegurar
que nuestros hijos sepan quiénes son y puedan identificarse con lo
sagrado de nuestra Madre Tierra. Los pueblos indígenas, especialmente
aquellos que están intentando mantener las costumbres que han
practicado desde tiempos inmemoriales, son especies en peligro de
extinción. La aculturación y la asimilación -las cuales son producto de
la colonización- han sido muy efectivas. Como pueblos indígenas,
todavía intentamos conservar lo poco que nos queda -nuestro lenguaje-
de manera que podamos practicar nuestras ceremonias, y nuestras áreas
sagradas. Las formas de desarrollo occidental han destruido
gradualmente muchos de aquellos lugares sagrados.

Los ancianos nos dicen que somos una sociedad tribal generosa viviendo
en una sociedad interesada. Los ancianos dicen: "Vayan y hagan lo que
puedan para hablar con la gente, intenten concienciarlos acerca de
estas cosas". En la costumbre indígena respetamos el espíritu de la
gente. Ellos tienen que pasar por el proceso de entenderse a sí mismos
para hacerse responsables de sus acciones.

La reunión de las tribus

Desafortunadamente, los pueblos no indígenas ya no tienen sistemas
tribales tradicionales, así que no podemos encontrarnos con ellos tribu
a tribu. Así era como solíamos reunirnos para tratar esa clase de
asuntos. Siempre había líderes de ceremonias, líderes mujeres,
mecanismos para enfocar estas cosas. Pero esto ya no lo hay. El
tribalismo ha sido exterminado.

Como practicante de nuestras costumbres tradicionales, se me enseñó a
poner los rezos de primero, poner la Pipa sagrada primero. Estas
enseñanzas me proporcionaron la disciplina para poner al Creador de
primero en todo lo que hago. Cuando no pongo al Creador de primero,
comienzo a meterme en problemas. A mí se me enseñó que se nos da una
mente y un corazón y cuando comenzamos a usar la mente demasiado,
perdemos el equilibrio. Tenemos que mantener un equilibrio. Cada vez
que dejo los rezos a un lado e intento hacer demasiado trabajo
administrativo o demasiada política, me meto en problemas.

En nuestras sociedades tradicionales teníamos líderes políticos, pero
los líderes políticos mantenían un equilibrio con el liderazgo
espiritual en la aldea. Diversas tribus tenían madres del clan o
sistemas de clanes por línea materna que controlaban a los hombres.
Nuestra conexión con lo sagrado del principio creador femenino de la
Madre Tierra en verdad tiene un significado importante y esto es algo
que mucha gente no entiende. Siempre decimos que la Madre Tierra es
sagrada. Ella es el principio creador que permite que la vida continúe,
y por esto en nuestros valores tradicionales como pueblos indígenas
tenemos el mayor respeto y la mayor reverencia por la mujer. A nosotros
se nos enseña a cuidar a la Madre Tierra y a cuidar a nuestras mujeres,
nuestras madres, nuestras tías, nuestras abuelas, nuestras hermanas y
nuestras hijas de la misma manera en que cuidamos a la Tierra.

Tengo que decir que existen muchas tribus distintas y muchas costumbres
diferentes, pero hay muchas similitudes cuando hablo acerca de lo
sagrado de la Madre Tierra y nuestra relación con la mujer. En cuanto
comenzamos a perder este entendimiento, comenzamos a meternos en
problemas como hombres.

Los hombres tienen grandes egos. Los hombres pueden llevar a las
religiones y a las sociedades fácilmente a la guerra. Por eso es que
siempre tenemos que recibir orientación de nuestras mujeres, de
nuestros sistemas de clanes por línea materna, debido a que ellas
entienden la importancia de esta relación. Ahí siempre estuvo el
equilibrio.

El papel de los hombres también es muy importante. El hombre es el
protector de nuestras aldeas y de nuestras mujeres. Pienso que, en este
momento, los papeles de los hombres y las mujeres están desequilibrados
de la misma manera que la vida está desequilibrada. Creo que los
hombres tenemos que encontrar de alguna manera nuestro papel en el
mundo moderno. La mujer da a luz a los hijos, por lo que todavía
entiende este principio creador, todavía tiene esta conexión con la
Tierra y con los poderes de la luna. Su papel está definido más
fácilmente. Pero yo veo que muchos hermanos, no importa de qué raza,
están perdiendo el equilibrio buscando encontrar lo que son como
hombres. No debemos olvidar que el Padre Cielo y la Madre Tierra se
necesitan el uno al otro como parte del principio creador.

Esto se refleja en el trabajo que realizamos en el medio ambiente.
Cuando hablo con los ambientalistas caucásicos sobre la importancia de
los aspectos espirituales de su trabajo, ellos no entienden -
especialmente los hombres. Las mujeres parecen entenderlo mejor. Muy
frecuentemente, lo que mejor pueden entender los no indígenas acerca de
lo sagrado de la Tierra es el concepto de protección -lo cual es bueno,
pero aún trae consigo el concepto de propiedad. Pero podemos trabajar
con la protección para comenzar.

Compartiendo las ceremonias

Muchas de las profecías de las diferentes tribus han dicho que vendrá
el tiempo en que el hermano y la hermana menor que vinieron del otro
lado del océano comenzarán a mirar hacia los pueblos indígenas buscando
orientación. Pero cuando yo era más joven, me oponía mucho a que
los "new agers" entraran en nuestras tierras y en nuestras ceremonias.

Mi juventud me llevó al activismo indígena -lo que nosotros llamamos
Red Power ("Poder Rojo"). Yo era uno de aquellos soldados que, con mis
puños levantados, exigían se reconocieran nuestros derechos de los
tratados, reclamando justicia. Una vez hablé con mi abuela y ella me
dijo: "Tienes mucha rabia adentro. ¿Qué te pasa?" Así que comencé a
contarle acerca de lo que estaba sucediendo, acerca de la gente
asesinada. Y ella me dijo: "Tienes que ir a las ceremonias. Tienes
mucha rabia".

Con el paso de los años comencé a ver más gente no indígena,
básicamente gente blanca, viniendo a nuestras ceremonias en busca de
respuestas, y luché con esto. Me parecía que ellos estaban continuando
la misma vieja práctica de quitarnos las cosas sin darnos nada. Ahora
eran nuestras ceremonias y nuestros conocimientos.

Un tío en la reservación Dakota en Prairie Island, Minnesota, me pidió
ayudarle en el 'sweat lodge' ("cabaña de sudar"; lugar donde se
practican las ceremonias de los indígenas en Norteamérica) a mediados
de la década de 1980. Él soñaba que los cuatro colores del hombre
vendrían a sus ceremonias. Como era de esperarse, pronto comenzó a
llegar gente desde las Twin Cities los viernes por las noches, en
grandes números, y allí estaba yo, ayudándolo con toda esa gente. No lo
hubiera hecho si él no me lo hubiera pedido. Pero él necesitaba ayuda;
se sentía cansado. En verdad tenía que procesar esto solo, ya que no
podía llevarme mi rabia al 'sweat lodge'. Comencé a entender lo que era
la compasión.

Puedo sentir que la gente en este país, así como en Europa, está
buscando algo. Estuve en un 'sweat lodge' alemán, que les fue dado por
un hombre cherokee en la década de 1970. En 2000, en Alemania, estuve
sentado en un 'sweat lodge' con alemanes. Dijeron que habían perdido
sus costumbres por las Cruzadas hacía mucho tiempo, y este 'sweat
lodge' indígena era todo lo que tenían para ayudarles a regresar a lo
que ellos eran. Vi que tenían respeto y humildad frente a estas
costumbres espirituales. Ellos demostraron tener compasión, amor y fe
en el Poder Supremo -tienen todo lo que necesitamos para vivir y
sobrevivir. ¿Quién puede decir que lo que están haciendo esté errado?
Comencé a ver que este entendimiento espiritual ha de compartirse con
todos los pueblos, sin importar la raza.

En la década de 1980, conocí algunas personas de la tribu Rainbow. La
tribu Rainbow está compuesta en su mayoría por caucásicos, pero hay
algunos afroamericanos, latinos y asiáticos. Yo tenía mi propio
estereotipo de la tribu Rainbow -básicamente gente estilo hippy que
fumaba marijuana, festejaba e intentaba tener una conexión con la
Tierra. Pensé que no había un equilibrio, y generalmente me mantenía
alejado de las reuniones de los Rainbow. Pero conocí algunos ancianos
que venían a las ceremonias que mi tío llevaba a cabo en la reservación
Dakota en Prairie Island. Me senté y hablé con ellos. Me enteré de que
ellos no querían ser irrespetuosos de los pueblos indígenas o de
nuestras costumbres. Hablé acerca de la importancia de mantener las
cosas en contexto y de no mezclar todo. Ellos entendieron. Dijeron que
no había una estructura en la tribu Rainbow para tratar esto. Que lo
hacen lo mejor que pueden -básicamente le permiten a la gente hacer lo
que quiera.

Comencé a orar para entender esto. Comprendí que Dios es muy compasivo
y amoroso con todos. Cuando la gente se reúne para buscar respuestas
para ellos mismos, como la tribu Rainbow, si son sinceros y tienen
paciencia, encontrarán la manera de hacer las cosas que será la suya
propia. Puede que no sea indígena como lo definimos, pero es algo que
viene de una manera sagrada y será buena para ellos. Este es el poder
de la Creación que fluye a través de la gente de todas las razas y de
todas las tribus.

Es mi plegaria que cuando todos los seres humanos pasen por esta
transformación, les ayude a reidentificar su relación con lo sagrado de
la tierra, la Madre Tierra. Cuando esto suceda, tendremos paz y un
futuro limpio y seguro para nuestras próximas generaciones.

=====

* Tom B. K. Goldtooth (Dine' y Mdewakanton Dakota) es el director
nacional de la organización Indigenous Environmental Network, P.O. Box
485, Bemidji, MN 56619; Teléfono: (218) 751-4967; Web:
http://www.ienearth.org.

Reproducido con permiso de YES! A JOURNAL OF POSITIVE FUTURES (Winter
2002), P.O. Box 10818, Bainbridge Island, WA 98110. Subscripciones:
(800) 937-4451 Web: http://- www.yesmagazine.org.

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