Environmental Health News

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  • Garden Mosaics projects promote science education while connecting young and old people as they work together in local gardens.
  • Hope Meadows is a planned inter-generational community containing foster and adoptive parents, children, and senior citizens
  • In August 2002, the Los Angeles Unified School District (LAUSD) Board voted to ban soft drinks from all of the district’s schools

#742 - ¿Qué Es Lo Importante?, 16-Jan-2002

Al revisar los eventos de 2001 desde la perspectiva de la salud
ambiental y humana, tenemos que preguntarnos: "¿qué es lo importante?"
Estas tendencias parecen importantes: la creciente desigualdad, la
ofensiva corporativa por el control global, el ritmo acelerado de la
innovación, y las oportunidades perdidas para forjar un poder político
verdadero que vincule a los trabajadores y los ambientalistas.

Probablemente la mayor causa individual de enfermedad en todo el mundo
industrializado sea la desigualdad económica, la cual ha venido
creciendo continuamente desde 1973. En los E.U.A. la desigualdad
económica ya es peor que en cualquier otro país industrializado, y está
aumentando continuamente [1].

¿De qué manera la desigualdad causa problemas de salud? Los bajos
ingresos forman parte del cuadro, pero igualmente importantes son la
exclusión social, la sensación de impotencia, la ansiedad crónica, la
inseguridad, la baja autoestima, el aislamiento social (por ejemplo, el
racismo), y la sensación de que la vida está fuera de control; lo cual
contribuye de manera significativa a la enfermedad cardíaca, a la
depresión y a otras enfermedades debilitantes y mortales. Así que la
imparcialidad y la justicia son necesidades básicas de la salud
pública -y están disminuyendo [2].

El proyecto de la globalización corporativa, que está dirigido a
relajar los controles que existen sobre las corporaciones en todo el
mundo (bajo la liturgia del "libre comercio"), está contribuyendo a la
desigualdad al reducir la capacidad de los gobiernos para mantener
parámetros laborales y parámetros ambientales o para proporcionar
protección para los ciudadanos que estén pasando por un mal momento. Al
irse debilitando los gobiernos sistemáticamente, las decisiones de
corporaciones no electas sustituyen aquellas de los gobiernos electos,
socavando así la democracia.

Además de socavar la democracia, el proyecto de la globalización
corporativa tiene otros dos efectos: aumentar la desigualdad dentro y
entre las naciones [3] y aumentar la inseguridad entre los
trabajadores, que ya no pueden estar seguros de que ellos o sus hijos
encontrarán un trabajo decente que pague un salario del cual poder
vivir y que tenga beneficios, o de que alguien les ayudará si pierden
sus empleos, se enferman o envejecen. Como vimos arriba, una
bibliografía grande y creciente revela que estos efectos gemelos -la
desigualdad y la inseguridad- están entre las causas principales de
enfermedad, discapacidad y muerte [2].

El ritmo acelerado de la innovación está introduciendo más tecnologías
poderosas más rápidamente, con menos tiempo para pensar antes de
adoptarlas. El objetivo principal es el mayor control corporativo.

Hoy en día la innovación más rápida está ocurriendo en la ingeniería
genética [4]. El futuro de la ingeniería genética de cultivos de
alimentos va por dos caminos: el armamento que utiliza patógenos de
cultivos manipulados genéticamente para devastar los cultivos del
enemigo, y la "tecnología del gen 'terminator'". Los E.U.A. han
desarrollado y han propuesto para su uso, un patógeno de ingeniería
genética para matar las plantas de coca en Colombia, Suramérica [4].
Ese plan ha sido archivado por ahora, pero la ingeniería genética de
patógenos para desbaratar los cultivos del enemigo está siendo
estudiada ampliamente [5].

El "gen terminator" impide que un cultivo se reproduzca a menos que el
gen sea desbloqueado por la aplicación de ciertos químicos o
antibióticos "protectores". Así, un agricultor que siembre sus campos
con semillas "terminator" se vuelve dependiente del proveedor de los
químicos protectores que previenen el suicidio reproductor. A los
agricultores -o a los países- que pierdan aceptación se les podrán
negar los químicos necesarios para la cosecha del siguiente año.
Resumiendo, la tecnología "terminator" proporciona el control total
sobre todo agricultor que la adopte. Podría aplicarse presión de muchas
maneras para adoptar la tecnología "terminator", especialmente por las
corporaciones transnacionales respaldadas por el poder del Ministerio
de Hacienda de los E.U.A., la Organización Mundial del Comercio y el
Pentágono [4, pág. 40].

Además, los agricultores pueden adoptar la tecnología "terminator" sin
siquiera saberlo. Científicos en la Universidad Purdue han patentado un
gen "terminator" que funciona normalmente durante varias generaciones
del cultivo, pero eventualmente impide la reproducción a menos que se
trate con químicos protectores. Los agricultores que adopten tales
cultivos podrían ser controlados a partir de entonces. El gobierno (o
las corporaciones) podrían sencillamente anular la exportación de los
químicos necesarios a las naciones que tengan conductas que los E.U.A.
consideren inaceptables. Hay muchas variaciones posibles de este tema,
pero todas ellas llevan al mismo fin: el control.

Como otro medio de control, las provisiones de agua están siendo
privatizadas rápidamente en todo el mundo. Usando reglas desarrolladas
por regímenes de libre comercio (principalmente el NAFTA y la OMC), las
corporaciones transnacionales están tomando ventaja del aumento en la
escasez de agua en docenas de países, comprando agua en grandes
cantidades para revenderla con ganancias inmensas. Un subproducto de
este negocio lucrativo será el control político sobre cualquier país
que permita que su agua sea suministrada desde afuera de sus límites
[6].

En el armamento espacial también están sucediendo innovaciones rápidas -
dirigidas al control. Algunas corporaciones por supuesto prosperan con
la guerra, pero muchas otras ven sus posibilidades de hacer negocios
reducidas por los conflictos internacionales. Por lo tanto, el ideal
corporativo sería venderle armas a todos pero evitar su uso. Pero esto
requeriría el control total del mundo.

Los E.U.A. tienen tres programas con el potencial para controlar el
mundo: la ingeniería genética de la provisión global de alimentos con
genes "terminator", la privatización de los suministros de agua
(discutidos arriba) y la militarización del espacio -proporcionando una
plataforma ineludible para destruir a los enemigos del "complejo
militar-industrial" (frase del Presidente Eisenhower).

Los planes de los E.U.A. para la completa militarización del espacio
generalmente han sido mantenidos fuera de la vista del público, excepto
por el programa "star wars" de sistema de defensa contra misiles,
inicialmente propuesto por el Presidente Reagan para proteger a los
E.U.A. de los ataques de misiles soviéticos. A pesar de que la amenaza
soviética ha desaparecido, el programa "star wars" sigue vivo. Durante
2001, el diario NEW YORK TIMES explicó por qué: el programa "star wars"
es un "caballo de Troya" con un "propósito mayor": la militarización
total del espacio [7].

El armamento espacial ya es una industria inmensa y secreta basada en
tecnologías exóticas, pero el objetivo es bastante tradicional: el
control.

El Pentágono tiene sus esperanzas puestas en un láser con base en el
espacio, "algo tipo 'Buck Rogers'", dice el Coronel Doug Beason en la
Base Kirtland de la Fuerza Aérea, en Albuquerque. Beason espera estar
probando el arma láser en el espacio para 2008 -dentro de 6 años.

Otras armas exóticas están incluso más adelantadas. "Estoy
particularmente entusiasmado con las microondas de alto poder", dice el
Coronel Beason. Ya existe un arma de microondas con base en la
tierra. "Ahora lo estamos probando en seres humanos", le dijo el
Coronel Beason al NEW YORK TIMES en agosto.

Los E.U.A. tienen la intención de ser los primeros en militarizar el
espacio. "El espacio es nuestro próximo 'Destino Manifiesto'", dice el
Senador Bob Smith, republicano de New Hampshire. Y así, en 2001, el
Presidente Bush canceló el Tratado de los Misiles Antibalísticos de
1972, un paso necesario en los planes de los E.U.A. de convertir el
firmamento estrellado en una plataforma ineludible para lanzar una
lluvia destructora sobre todo aquel que ponga en peligro
nuestro "Destino Manifiesto" del control corporativo global.

La militarización del espacio dará lugar a una nueva carrera
armamentista, la cual desviará cientos de miles de millones de dólares
de los impuestos hacia las cuentas bancarias de las élites
corporativas. Así que, incluso si no se dispara nunca ningún arma
tipo "Buck Rogers", tan sólo el hecho de construirlas aumentará la
desigualdad y degradará la salud pública.

Nosotros los ambientalistas estamos fallando en reconocer y apoyar la
fuerza principal que ha mantenido controlada a la desigualdad durante
los pasados 150 años, concretamente los sindicatos de trabajadores.
Incluso hoy en día, cuando el movimiento sindical es relativamente
débil, los trabajadores sindicalizados ganan 21% más por hora que los
trabajadores no sindicalizados. Pero más que eso, fueron los
trabajadores organizados quienes obligaron a los empleadores a cumplir
los parámetros que ahora damos por sentado en todas las sociedades
civilizadas: la semana laboral de 40 horas; los fines de semana libres;
las vacaciones pagadas; los permisos por enfermedad; los permisos por
asuntos familiares; la jubilación (pensiones privadas y seguridad
social); el seguro de salud; los límites en la mano de obra infantil;
los parámetros de seguridad y salud en el lugar de trabajo; las
protecciones legales contra la discriminación basada en la raza, la
religión, la etnia, el género, la preferencia sexual o la discapacidad
física; la protección contra el hostigamiento sexual, los despidos
arbitrarios; etc. Estos parámetros y normas no son perfectos, y con
demasiada frecuencia no se hacen valer efectivamente, pero ellos son
fundamentales y esenciales para la vida civilizada y no los tendríamos
sin los sindicatos.

Desde 1980, los E.U.A. han sido abiertamente hostiles con la gente
trabajadora y los sindicatos. La situación ha empeorado tanto, que la
organización Human Rights Watch publicó un reporte en el verano de
2000, documentando cómo los E.U.A. rutinariamente violan los tres
derechos humanos, universalmente reconocidos, de los trabajadores: el
derecho a unirse a un sindicato, el derecho a negociar colectivamente y
el derecho, si todo lo demás falla, a la huelga [8].

Los sindicatos no son perfectos. En el pasado muchos han sido racistas,
sexistas, patrioteros y, algunos de ellos, corruptos. Muchos no han
sido democráticos sino organizaciones verticales (imitando las
corporaciones). Aún así, cuando leemos la historia estadounidense, el
grupo que ha tenido el éxito más grande y más duradero en frenar el
poder de la élite corporativa es el de los trabajadores organizados. De
hecho, ningún otro grupo siquiera se acerca. Además, ahora el nuevo
movimiento sindical está llegando a todos (incluyendo a los
ambientalistas, quienes, hasta el momento, en gran parte han prestado
oídos sordos).

Tan incongruente como puede parecer al principio, probablemente la cosa
más importante que pudieran hacer los ambientalistas para proteger el
medio ambiente sería una campaña de varios años para cambiar la ley
laboral de los E.U.A., para permitirles a los trabajadores formar
sindicatos y unirse a ellos, de acuerdo con la Declaración Universal de
Derechos Humanos de 1948. ¿Por qué no debería ser tan fácil formar un
sindicato como lo es formar una corporación? Declare su intención,
pague sus $50 de inscripción, y ya [9]. Si la reforma de la ley laboral
se volviera una de las principales prioridades de los ambientalistas,
en una década o quizás en menos tiempo, este solo cambio legislativo
podría mover los problemas ambientales desde la periferia política
hacia la línea central con nuevos aliados poderosos: los 34 millones de
trabajadores en los E.U.A. a los que ahora se les niega el derecho a
pertenecer a un sindicato, quienes están sufriendo las consecuencias
del aumento en las desigualdades (en todo el mundo) causadas por el
crecimiento del control corporativo.

El fracaso del movimiento ambientalista para apreciar y apoyar las
necesidades de la gente trabajadora es sólo un síntoma de un problema
incluso mayor: debido a que todos hemos perseguido políticas de temas
individuales durante tres décadas, los aliados naturales no se están
enterando de las luchas de los otros, y mucho menos trabajan juntos.

La base del activismo ciudadano al nivel local en los E.U.A. es
sorprendentemente grande y vibrante. Abundan los movimientos sociales:
el movimiento de justicia ambiental, el movimiento contra los tóxicos,
los movimientos por la producción limpia y los cero desechos, el
movimiento para proteger y conferir poder a las personas con
discapacidades y sensibilidad a químicos, el movimiento de desarrollo
de la comunidad (vecinal), el movimiento anti-globalización, el
movimiento democrático laboral, el movimiento por los derechos civiles,
el movimiento por la justicia basado en la fe, el movimiento de la
agricultura sustentable, el movimiento por los derechos de los
animales, el movimiento por la paz, el movimiento por las mujeres, el
movimiento por los derechos de los homosexuales -todos juntos podrían
crear una fuerza opuesta enorme que podría sacarnos del camino de
destrucción de la tierra que han escogido nuestros líderes no electos.

Tradicionalmente, los partidos políticos han proporcionado las grandes
toldas para agrupar a las personas con creencias parecidas. Ahora, sin
embargo, tanto los demócratas como los republicanos han adoptado la
agenda corporativa, dejando a la inmensa mayoría de la gente sin
representación. ¡Vaya oportunidad!

Nuestro fracaso para buscar -y mucho menos para lograr- la unidad
política continúa siendo el problema que más nos presiona. Estamos
divididos, y mientras sigamos así, seremos conquistados.

--Peter Montague (National Writers Union, UAW Local 1981/AFL-CIO)

=====

[1] Alexander Stille, "Grounded by an Income Gap", NEW YORK TIMES Dec.
15, 2001, págs. A15, A17.

[2] Ver REHN #497, #584 Y #654. Y ver la bibliografía en D. Raphael,
INEQUALITY IS BAD FOR OUR HEARTS: WHY LOW INCOME AND SOCIAL EXCLUSION
ARE MAJOR CAUSES OF HEART DISEASE IN CANADA (Toronto: North York Heart
Health Network, 2001). Y ver, por ejemplo: Ana V. Diez Roux y
otros, "Neighborhood of Residence and Incidence of Coronary Heart
Disease", NEW ENGLAND JOURNAL OF MEDICINE Vol. 345, No. 2 (July 12,
2001), págs. 99-106. Y: Michael Marmot, "Inequalities in Health", NEW
ENGLAND JOURNAL OF MEDICINE Vol. 345, No. 2 (July 12, 2001), págs. 134-
136. Y ver la extensa bibliografía en: M. G. Marmot y Richard G.
Wilkinson, editores, SOCIAL DETERMINANTS OF HEALTH (Oxford and New
York: Oxford University Press, 1999; ISBN 0192630695); David A. Leon,
editor y otros, POVERTY, INEQUALITY AND HEALTH: AN INTERNATIONAL
PERSPECTIVE (Oxford and New York: Oxford University Press, 2001; ISBN
0192631969); Richard Wilkinson, UNHEALTHY SOCIETIES: THE AFFLICTIONS OF
INEQUALITY (New York: Routledge, 1997; ISBN: 0415092353); Norman
Daniels y otros, IS INEQUALITY BAD FOR OUR HEALTH? (Boston: Beacon
Press, 2000; ISBN: 0807004472); Ichiro Kawachi y otros, THE SOCIETY AND
POPULATION HEALTH READER: INCOME INEQUALITY AND HEALTH (New York: New
Press, 1999; ISBN: 1565845714); Alvin R. Tarlov, editor, THE SOCIETY
AND POPULATION HEALTH READER, VOLUME 2: A STATE PERSPECTIVE (New York:
New Press, 2000; ISBN 1565845579).

[3] Bruce R. Scott, "The Great Divide in the Global Village", FOREIGN
AFFAIRS (Feb. 12, 2001), página desconocida; disponible en
http://63.236.1.211/articles/scott0102.html.

[4] Pat Roy Mooney, THE ETC CENTURY; EROSION, TECHNOLOGICAL
TRANSFORMATION, AND CORPORATE CONCENTRATION IN THE 21ST CENTURY
(Winnipeg, Canadá: The ETC Group, 2001); disponible en PDF:
http://www.rafi.org/documents/other_etccentury.pdf. La organización ETC
Group (antiguamente RAFI, Rural Advancement Foundation International)
se encuentra en 478 River Avenue, Suite 200, Winnipeg, MB R3L 0C8
Canadá; Teléfono: (204) 453-5259, Fax: (204) 284-7871. Este reporte
es "LECTURA OBLIGATORIA " para todos los activistas.

[5] Paul Rogers y otros, "Biological Warfare Against Crops", SCIENTIFIC
AMERICAN (June 1999), págs. 70-75.

[6] Maude Barlow, BLUE GOLD:THE GLOBAL WATER CRTISIS AND THE
COMMODIFICATION OF THE WORLD'S WATER SUPPLY, Revised edition. (San
Francisco: International Forum on Globalization, Spring 2001). Ver
http://www.canadians.org/blueplanet/publications/eng_bluegold-
intro.html.

[7] Jack Hitt, "Battlefield: Space", NEW YORK TIMES MAGAZINE August 5,
2001, págs. 30-36, 55-56, 62-63.

[8] Lance Compa, UNFAIR ADVANTAGE: WORKERS' FREEDOM OF ASSOCIATION IN
THE UNITED STATES UNDER INTERNATIONAL HUMAN RIGHTS STANDARDS (New York:
Human Rights Watch, August 2000). ISBN 1-56432-251-3.

[9] Peter Kellman, BUILDING UNIONS (Croton-on-Hudson, N.Y.: Apex Press,
2001). ISBN 1-891843-09-5. Apex Press, P.O. Box 377, Croton-On-Hudson,
NY 10520; o llame a POCLAD al 518-398-1145, o envíe un correo
electrónico a people@poclad.org. Ver también REHN #697, #698, #699,
#700, #701.

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